Un juzgado ha bloqueado la cuentea bancaria del Ayuntamiento de Carbonero el Mayor al que hace responsable civil subsidiario de las heridas causadas por un toro que escapó de un encierro en las fiestas patronales del municipio en el año 2006. La Corporación Municipal ha recibido la notificación del embargo de la cuenta bancaria por una cantidad que supera los 24.000 euros, en virtud de la ejecución de una sentencia que considera al Ayuntamiento responsable civil subsidiario de las lesiones a varias personas que se encontraban en el campo.

El toro escapó del encierro celebrado el 12 de septiembre de ese año y seis días después embistió a dos matrimonios que estaban recogiendo moras en el paraje de El Parralejo, provocando contusiones en el tórax y erosiones a un varón y heridas graves a una vecina (rotura de cuello y heridas en mama, axila y gemelos, entre otras), según informa un diario local recogidas por Ical.

El Juzgado de instrucción de Santa María la Real de Nieva condenó en primera instancia al responsable de la empresa adjudicataria de los festejos taurinos porque agentes de la Guardia Civil declararon que éste aseguró en su momento que el toro “está recogido y que ha vuelto el solo a la finca de la empresa”.

Tanto los heridos como el titular de la empresa presentaron recursos de apelación y la Audiencia Provincial de Segovia estimó parcialmente la argumentación de la defensa de los heridos. Así, condenó al responsable de la empresa de festejos taurinos como autor de una falta de imprudencia leve con resultado de lesiones e incorpora la declaración de responsabilidad civil subsidiaria para el Ayuntamiento de Carbonero el Mayor en cuanto al pago de las indemnizaciones fijadas por daños personales.

Maria Rubio, una de las mujeres corneadas por el astado recordaba entonces que el toro les había pillado desprevenidos: “Ibamos andando y de repente mi marido me avisó”. Según Bernardino Muñoz, que sufrió diversas contusiones, “vi el toro a escasos tres metros, y ya no nos dio tiempo a reaccionar”. A continuación, como comentan ambos, el astado atacó a la mujer propinándola cuatro cornadas en diversas partes del cuerpo.