La Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León está redactando el proyecto para rehabilitar la Puerta de Santiago de la muralla de Segovia. La excavación y el estudio arqueológico revelan nuevos datos sobre su evolución constructiva e histórica, que contribuyen a que la Fundación plantee el proyecto de recuperación más adecuado a las necesidades de la Puerta.

Según han informado fuentes de la Fundación, la Puerta de Santiago se encuentra muy “alterada por sucesivas reformas y restauraciones y resulta muy difícil apreciar las estructuras originales”. El trabajo de campo en el interior del cuerpo de guardia y el exterior del edificio duró seis semanas. Además del estudio arqueológico, constructivo e histórico, se han analizado los muros y se ha limpiado el cuerpo de guardia.

La limpieza y estudio del cuerpo de guardia han servido para identificar el acceso original entre el arco de piedra de la fachada este y los arcos que delimitaban el rastrillo. Esta puerta estaba cegada y camuflada. Ha sufrido varias modificaciones que hacen difícil averiguar su forma, pero debió de ser adintelada. Los arqueólogos han encontrado evidencias de una estructura similar a un piso de madera a cierta altura, así que debió de existir un nivel de uso secundario como almacén o similar para aprovechar la altura que, en cambio, no permite superponer dos niveles habitables.

Las catas en el interior de los muros han constatado que la línea de almenas que sería la continuación del parapeto de la muralla está “fosilizada” en el paramento posterior, es decir que el muro se construyó atrapándola dentro. El uso de este sistema defensivo se generaliza a partir del siglo XII. Los investigadores creen que pudo existir un castillete o torre caballera sobre la terraza del cuerpo de guardia, en la Plena Edad Media, de manera que los paramentos que cierran la planta baja por el sur y el este se habrían levantado en el Siglo XII.

El trabajo también confirma la importancia de las reformas de finales del S.XVI-principios del S.XVII, que reestructuraron la torre con un concepto utilitario acorde con los nuevos tiempos, muy diferente a uso defensivo y de cobro de portazgos de la época medieval.

Aportaciones

Las catas exteriores en el arco constatan la transformación de la Puerta, especialmente en los dos últimos siglos. Estas catas han dejado al descubierto trazos de pintura mural relacionados con el momento en que el arco se reforma, entre los siglos XVI y XVII, y adquiere un carácter religioso, con la colocación de una imagen de La Virgen. Los sondeos arqueológicos han localizado el gozne inferior de la puerta, una pequeña perforación en la roca sobre la que giraba el eje metálico.

La Fundación cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Segovia, que ha comprometido un 25 por ciento del presupuesto necesario para la intervención. La parte mayor, el 75 por ciento lo aporta la Fundación del Patrimonio Histórico que también dirige los trabajos. Hasta el momento, la Fundación ha invertido ya 49.000 euros, 29.000 para financiar este estudio arqueológico y el resto para completar los estudios con un levantamiento topográfico y un análisis geotécnico, además de encargar la redacción del proyecto que regirá la actuación.

La Puerta de Santiago es la mejor conservada de las que tuvo la muralla de Segovia. En su construcción actual se aprecian sucesivas intervenciones, desde la fachada oeste, datada en el siglo XIII, a la fachada este con sillares almohadillados de granito y restos de un marco decorativo, fechados entre finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII.