El secretario de Organización del PSOE de Castilla y León, Pedro Muñoz, reclamó al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, que “pare” el proceso de integración de Caja Ávila y Caja Segovia en el Sistema Institucional de Protección (SIP) liderado por Caja Madrid y Bancaja, algo que debe hacer instando a los militantes del PP en los consejos de administración de ambas entidades financieras a que rechacen esta propuesta, que se votará el próximo lunes. podría ser la “ruptura” del sistema financiero regional y “volver a los coeficientes de inversión obligatoria del franquismo”, ya que los depósitos de los castellanos y leoneses se gestionarían en Madrid y en Levante, dijo.

Muñoz, quien trasladó al Ejecutivo regional todo el “apoyo y colaboración leal” de los socialistas en este asunto, se mostró seguro de que los representantes del PSOE en ambos órganos de gobierno de las dos cajas no apoyarán el proyecto, si bien recordó que su presencia es “testimonial” con tres consejeros en cada entidad.

En todo caso, advirtió de que un voto a favor de la integración en el SIP madrileño-levantino por parte de un consejero del PSOE “tendría consecuencias” por parte de la Ejecutiva Regional del partido, ya que “sería situar el ámbito de decisión de ambas en Madrid y Valencia”.

Por ello, al tener los ‘populares’ la batuta de la elección del futuro de Caja Ávila y Caja Segovia, encomendó a Herrera a convencer a los militantes del PP “que piensen bien la decisión, porque podrían dar un tiro de gracia” a las dos cajas, que sólo representarían el 3,9 por ciento, “y si se rompe el sistema financiero habrá consecuencias importantes para la economía de Castilla y León”. “Al final, si se confirma el desguace financiero de la región, la responsable será quien rige los destinos de la Comunidad”, dijo en referencia a la Junta.

“Comprendo que es una decisión complicada y difícil para la Junta, pero también lo es si no toma ninguna medida”, sostuvo Muñoz, quien cuestionó qué dirán desde el PP de León cuando vean que a la misma formación en otras provincias de la Comunidad “les dejaron hacer lo que quisieron, un capricho”, cuando en el inicio de las negociaciones para la fusión de Caja Duero y Caja España –ratificada por sus asambleas generales hace una semana- se instó a los consejeros de ambas entidades a apoyar el proceso “mirando por el interés regional”, a pesar de que “podían tener iniciativas distintas con cajas asturianas, gallegas o extremeñas”. Muñoz recordó que los miembros socialistas de ambos órganos optaron por el proyecto y lo apoyaron, en todas las provincias.

 

Prioridad en Banca Cívica

Muñoz expuso, al igual que ayer el vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, la opción prioritaria de los socialistas de Castilla y León. En primer lugar, que Caja Ávila y Caja Segovia rechacen su integración en el famoso SIP. Posteriormente, la preferencia del PSOE es que retomen las negociaciones con Banca Cívica, donde se integró Caja de Burgos, “porque aún hay posibilidades de hacerlo”, y si no cuaja, “unirse a la fusión de Caja España y Caja Duero para formar una gran caja”. En ese escenario, el PSOE sí estaría de acuerdo en negociar con Caja Madrid-Bancaja, en coincidencia con lo afirmado ayer por Villanueva, aunque matizó que lo “lógico” es la integración en Banca Cívica, ya que no conllevaría pérdida de empleo ni la petición de fondos al FROB.

Precisamente, Muñoz explicó algunos datos que conllevará la suma de las dos entidades mayores del SIP, Caja Madrid y Bancaja, que tendrán que cerrar 600 oficinas y perder hasta 2.200 empleados y una obligación de reducción de los gastos en un 15 por ciento, con lo que las consecuencias para Caja Ávila y Caja Segovia podrían ser mayores proporcionalmente.

El secretario de Organización del PSOE regional, para concluir, recordó lo sucedido en los dos últimos años y, al respecto, se mostró muy crítico con las decisiones de Caja Segovia y Caja Ávila. “Primero les iba mal el SIP a seis con las cajas de Castilla y León; luego también con Caja Duero y Caja España; no aceptaron integrarse en Banca Cívica, aunque en ese momento el SIP ya era bueno; y, finalmente, se aproximan a Caja Madrid, donde quedan diluidas con importante pérdida de empleo y petición de dinero al FROB”, lamentó.