Castilla y León contará en 2026 con 474 medios y recursos físicos para el operativo contra incendios. Entre ellos se encuentran cuatro nuevas cuadrillas helitransportadas (que se suman a las 20 actuales) y 27 camiones autobombas más que se pondrán en marcha este año. Herramientas que se suman al personal dedicado a estas tareas, en el que ya se encuentran los 837 puestos de personal laboral fijo-discontinuo del operativo que la Junta transformó en fijos en el último Consejo de Gobierno de 2025; o los integrantes de la red de 163 puestos de vigilancia de la Comunidad.
– La Junta convierte en fijos todos los puestos del operativo de incendios forestales en Segovia –
Así lo establece el Plan Anual de Prevención, Vigilancia y Extinción de Incendios Forestales 2026, publicado en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl). Esta es la herramienta técnica que ordena y coordina todas las actuaciones frente a estas catástrofes durante los 12 meses del año. Este documento “refuerza el enfoque preventivo y se alinea con las directrices europeas y nacionales de adaptación al cambio climático, consolidándose como instrumento esencial para anticiparse al riesgo y mejorar la protección del territorio”, según recogió Ical.
Los medios aéreos del operativo contra incendios de Castilla y León
Así, entre los medios aéreos, Castilla y León dispondrá este año con 26 helicópteros y un avión de carga en tierra (ACT). Uno de los helicópteros está disponible durante todo el año y realizará tanto funciones de extinción, principalmente en época de peligro bajo y medio; como de coordinación de medios aéreos, en peligro alto y cuando sea requerido para ello.
Entre las mejoras del Plan, se incrementa el tiempo de prestación de dos de estas aeronaves para “mejorar la eficacia en la extinción y reforzar” el operativo durante todo el año. Además, se mejora la coordinación con la incorporación de personal coordinador durante nueve meses (cuatro de ellos dedicados a impartir formación).
Los medios del Miteco
A los medios propios de la Junta se le suman los que aporta el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miteco). En Castilla y León se encuentran ubicados, según la época, seis helicópteros, dos aviones anfibios de 5.000 litros, otros dos de 3.500 y un avión de comunicación y observación (ACO). Estos medios cuentan con despacho automático en la Comunidad y se encuentran ubicados habitualmente en 11 bases de Castilla y León y regiones limítrofes.
El documento decreta también que durante la época de peligro alto, la Junta despliega cuadrillas helitransportadas (ELIF) en 20 bases aéreas distribuidas por todo el territorio. En cada una de ellas hay personal “suficiente” para disponer de tres cuadrillas completas (una de mañana, otra de tarde y otra de descanso), que trabajarán a doble turno diario de forma continua los siete días de la semana durante toda la época de peligro alto (123 días).
Durante el año 2026 se incorporarán cuatro aeronaves nuevas con sus correspondientes cuadrillas en las bases que se determinen, con lo que la cifra ascenderá a 24.
El trabajo de las cuadrillas en el año 2025
El pasado año, recuerda el Plan, las 20 cuadrillas ELIF trabajaron durante todos los días del año. En 15 de ellas hubo doble turno en ELIF B y dos con tres meses de doble turno a activar en momentos de mayor riesgo fuera de riesgo alto, como refuerzo a las 20 disponibles.
Durante 2025 se firmaron las prórrogas de tres contratos de medios aéreos en ejecución y se han ampliado los periodos de prestación de dos de ellos. De esta manera, una aeronave de ala fija que tenía una prestación de tres meses va a pasar a prestar servicio durante los cuatro meses de la época de peligro alto. Por otro lado, la aeronave de mejora ubicada en Rosinos (Zamora) ha pasado a prestar servicio de uno a 12 meses para “completar y mejorar la eficacia de las actuaciones en incendios forestales”.
En 2026 continuará la ejecución de estos tres contratos con estas mejoras y se tramita ya uno nuevo que resultará de la renovación de la aeronave de coordinación y otros medios ligeros (cuatro en diferentes bases).
Medios terrestres contra incendios en la comunidad
El operativo de Castilla y León cuenta con un total de 94 autobombas propias, 28 de ellas con dotaciones de personal nocturno los 12 meses. Se trata de vehículos equipados con depósitos de agua de más de 3.000 litros y con el material necesario para acometer las tareas de extinción necesarias. A fin de modernizar la flota de vehículos autobomba, desde el 2015 se han adquirido más de 30 vehículos en los que ha primado la protección de los trabajadores durante la extinción con la inclusión de arcos anti-colapso y sistemas de autoprotección del vehículo, según establece el Plan Anual.
En la campaña 2025 el operativo contó con otras 30 autobombas de reserva que no cuentan con dotación de personal. De igual modo, el operativo dispone de 38 vehículos pick-up con depósito de agua, además de otras 105 autobombas en convenios de colaboración con ayuntamientos y diputaciones. La Junta sostiene que en 2026 continuará con la modernización de la flota. Está prevista la adquisición de 27 nuevos camiones, gracias a la financiación del Fondo de Desarrollo Regional FEDER UE, en el marco del Programa Operativo FEDER 2021-2027.
Los medios de la campaña contra incendios 2026
El Plan Anual contempla también que esta próxima campaña el operativo contará con el servicio de nueve Unidades de Brigada y Autobomba (UBA). Estas estarán compuestas por una cuadrilla de siete personas y dotadas de un camión autobomba de doble cabina y un vehículo pick-up, que han sido financiadas por fondos europeos. Se prevé incorporar cuatro más de estos medios. Estas cuadrillas realizan turnos de 10 horas durante los siete días de la semana en época de peligro alto y de ocho. Fuera de ella, por lo general, con un calendario de 5 días a la semana. Este medio polivalente de prevención y extinción lleva a cabo durante todo el periodo anual de prestación de nueve meses labores de selvicultura y prevención, formación, entrenamientos y tiene disponibilidad para ser requerido para participar en los incendios forestales que puedan ocurrir.
Igualmente, el operativo de Castilla y León contará en 2026 con 129 cuadrillas terrestres, la misma cifra que el año pasados. Además, se integran en el operativo otras cuatro pertenecientes al Ministerio de Defensa, dos del Organismo Autónomo de Parques Nacionales (OAPN) y ocho más contratadas por Tragsa. En 2026 se contará de nuevo con 16 cuadrillas nocturnas, con una duración de cinco meses continuos.
Los retenes de maquinaria y contratos
En cuanto a los retenes de maquinaria utilizados en el operativo, compuestos por un buldócer, una góndola y un vehículo señalizador; permanecen, o bien en su ubicación durante una jornada de 10 horas, localizados por teléfono o emisora en estado de retén, en los cuatro meses de la época de peligro alto y fuera de estos meses trabajan en prevención. Además, en los 20 contratos existe, en época de peligro alto, una segunda máquina en disponibilidad, con lo que se convierten en 40 máquinas.
En este sentido, en 2026, se ampliarán los períodos de ejecución para cubrir los nueve meses de duración. Esto, en el marco de las mejoras previstas en los contratos de retenes, especificado en el acuerdo de Diálogo Social. Es entonces cuando efectuarán labores cortafuegos y días de servicio de retén, en función del periodo de riesgo en el que se encuentren.
Cálculo de áreas de peligro en el Plan Anual de Incendios Forestales

El Plan Anual de Incendios Forestales cuenta también con un capítulo para determinar el cálculo de las áreas de peligro y poder actuar en base a ello. Es este solo se tiene en cuenta la superficie forestal, excluyendo la agrícola. La provincia de León es la que cuenta con una mayor superficie de áreas con índice de peligro alto, con 367.239 hectáreas, según el documento; seguida de Zamora, con 128.060; Salamanca, con 103.993; y Ávila, con 82.270 hectáreas.
En la provincia de Segovia, las comarcas de Navafría y Cuéllar son consideradas áreas de peligro. Sin embargo, es el Real Sitio de San Ildefonso el que más hectáreas suma en este parámetro (4.429).
Frecuencia de incendios forestales
El plan también se refiere a la alta frecuencia de incendios en el noroeste de Castilla y León, en León y Zamora. Asimismo muestra “picos de frecuencia” también en el sur de Ávila y en el norte de Burgos. El documento destaca el aumento del número de incendios en los alrededores de los núcleos urbanos.
El análisis clásico de la siniestralidad relacionada con los incendios forestales toma como unidad territorial la superficie del término municipal. Así, los que mayor número de fuegos han sufrido en el último decenio son Ponferrada (León), con casi 18 de media al año; seguido de 16 en Candeleda (Ávila) y 14 en Encinedo (León). Superan los diez de media anual Espinosa de los Monteros (Burgos), así como Pedralba de la Pradería, Hermisende y Rabanales (Zamora).









