En el curso 2013-2014 entrarán en vigor seis disposiciones educativas de carácter estatal a las que las comunidades autónomas podrán acogerse en mayor o menor grado, según sus necesidades presupuestarias, que implicarán, entre otras cuestiones, que el número de alumnos por aula aumente, de media, en cinco o seis personas. Así lo anunció este lunes el ministro de Educación, José Ignacio Wert, tras la reunión de la Conferencia Sectorial del ramo, donde expuso sus propuestas para ahorrar los 3.000 millones de euros.

Según explicó, las autonomías podrán incrementar hasta un 20 por ciento el ratio de alumnos por clase (en función de la tasa de reposición del empleo público) y aumentar las horas docentes para el profesorado (un mínimo de 25 en Primaria y 20 en Bachillerato y Secundaria). Con esta reforma de la LOE (Ley Orgánica de Educación), el curso que viene podría pasarse de los 25 ó 30 alumnos que como media hay en las aulas españolas a un promedio de 30 a 36.

Se permitirá también a los gobiernos regionales aplazar hasta el curso 2014 la implantación de 20 nuevos módulos de 2.000 horas de Formación Profesional de grado Medio y Superior, suprimir complementos retributivos a los docentes, acabar con la obligación de que cada centro ofrezca al menos dos modalidades de Bachillerato y modificar el sistema de sustitución de bajas, a fin de que las inferiores a diez días puedan cubrirse con personal del centro y no con interinos contratados.

“Hemos propuesto medidas que no afectan a la cobertura, la eficacia ni la equidad del sistema”, afirmó Wert, quien señaló que «son flexibles, con lo que cada comunidad podrá adaptarse a ellas según sus necesidades». De las seis propuestas anunciadas, precisó que «algunas tienen carácter coyuntural», como el aumento de las ratios, la supresión de complementos salariales y el incremento de horas lectivas.

El nuevo mecanismo para sustituir bajas y la no obligación de ofrecer varias modalidades de Bachillerato por centro «serán permanentes, pues esto es una pura cuestión de eficiencia que elimina rigideces y no afecta en absoluto a la calidad», afirmó Wert. En cuanto al retraso en la aplicación de los 20 nuevos módulos de FP, el ministro señaló que «es temporal», pero apuntó a que antes de 2014 deberá llevarse a cabo una profunda reforma de estos estudios.

 

Mensaje contra el déficit

A su juicio, si todas las comunidades aplican estas políticas «y ponen también en marcha «las nuevas que se aprobarán referidas a la universidad», podrían ahorrarse 3.000 millones de euros al año. Esto no significa que todas las regiones lo vayan a hacer, insistió, aunque «la Ley de Estabilidad Presupuestaria sí obliga a todas a cumplir con el déficit», agregó.

Por ello, dijo, queremos ofrecer la máxima flexibilidad posible, a fin de que alcancen este objetivo», destacó. Wert afirmó que su intención es aprobar «lo antes posible» este programa, y no descartó llevarlo al próximo Consejo de ministros. Por último, el ministro destacó que «esto no es la reforma educativa del Gobierno», sino «una serie de medidas para salvar la educación pública del lamentable estado» en que se encontraba, afirmó.