La provincia segoviana alcanzó en el 2008 los 119.504 habitantes, según los datos del último informe económico de La Caixa. Las localidades más poblada son la capital, con 56.858 habitantes, seguida de Cuéllar y El Espinar, con 9.841 y 9.217 habitantes respectivamente.

Desde 2003 hasta 2008 la población de toda la provincia ha crecido en  10.456 habitantes de los que sólo 150 eran españoles. Es decir, los inmigrantes representan  al 98,5 por ciento de la nueva población segoviana. Esta desproporción es patente en localidades como Segovia, donde se perdieron 3.527 habitantes de origen español y se ganaron 4.745 extranjeros; o  Cuéllar, donde la población española se redujo en 235 personas pero se sumaron al padrón 690 inmigrantes. 

En términos relativos, uno de los casos más llamativos es el de Palazuelos de Eresma, donde la población total experimentó entre 2003 y 2008 un crecimiento del 88 por ciento. Menos impresionante pero igualmente importante son los datos de Torrecaballeros, con un crecimiento del 67 por ciento; La Lastrilla, con el 47 por ciento más de habitantes;  o El Espinar, con el 33,8 por ciento. Las únicas localidades que a lo largo de estos últimos cinco años han perdido población son Santa María la Real de Nieva y Sepúlveda, con un 7 por ciento y un 1,3 por ciento menos de habitantes, respectivamente.

La población extranjera representa ya al 13,3 por ciento del total segoviano que en términos absolutos se traduce en 16.013 habitantes nacidos en otro país. Esto sitúa a la provincia siete puntos por encima de la media de Castilla y León, donde los inmigrantes representan al 6.5 por ciento de la población.

De hecho, algunas localidades segovianas tienen una mayor presencia de extranjeros entre sus pobladores, es el caso Riaza, con una tasa del 31,8 por ciento; Cantalejo, con el  17,8 por ciento; Turégano, con el 17,6 por ciento; y El Espinar, con el 15,47 por ciento.

España tiene ya 46.157.822 habitantes y experimentó un crecimiento de la población del 8,1% durante el periodo 2003-2008. A  este 8,1%, los inmigrantes aportaron el 6,1 por ciento y los españoles tan sólo el 2 por ciento.