La asociación ecologista Centaurea dirigió un escrito al presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, para denunciar la “pasividad” del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Ávila para con las obras del gasoducto Segovia-Ávila, que están “impidiendo” la “adecuada” reproducción de una pareja de águila imperial ibérica en el término municipal abulense.

Centaurea recordó que esta especie está en peligro de extinción, a la vez que explicó que en las obras que ejecuta ‘Transportista Regional del Gas’ en el gaseoducto se llevan a cabo “continuamente potentes voladuras de rocas”, además de utilizar “diversa maquinaria pesada” y producirse “constantes movimientos de personas y vehículos”.

Todo ello provoca “múltiples” e “importantes molestias” a esta pareja de águila imperial, lo que “está retrasando su proceso de nidificación”, sin que desde el Servicio Territorial de Medio Ambiente se hayan paralizado las obras.

“El Servicio Territorial de Medio Ambiente de Ávila no puede seguir tolerando que la realización de las obras del gasoducto ponga en riesgo la reproducción de una pareja de águila imperial, especie que es objeto de un Plan de Recuperación de la propia Junta de Castilla y León”, incidió Carlos Bravo, portavoz de Centaurea.

Bravo subrayó que el Servicio Territorial de Medio Ambiente de Ávila “parece ignorar” que, el miércoles, el Boletín Oficial del Estado publicó el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas, que incluye el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) como especie “en peligro de extinción”.

“Tampoco ha sido suficiente que la propia Junta tenga desarrollado” para esta especie un Plan de Recuperación, que incluye medidas para su protección en la Comunidad, donde “reconoce que esta rapaz es una de las especies más amenazadas del mundo”.

En ese sentido, Centaurea pidió a Juan Vicente Herrera que “obligue” a la Consejería de Medio Ambiente y a sus responsables en Ávila a ser “consecuentes” con ese plan que, entre otras cosas, afirma que se deben “adoptar las medidas oportunas que sirvan para impulsar la recuperación poblacional de la especie y corregir la tendencia regresiva de su hábitat”.

Así, esta organización ecologista reclamó que la zona y otras del corredor del Adaja –como los territorios “amenazados” de Villanueva de Gómez-, sean declaradas Áreas Críticas de Nidificación de esta especie, ya que se cumplen los requisitos que para ello impone el plan, como que esté “verificado” que existen nidos o parejas asentadas regentando esos territorios, además de haber “constatado” la reproducción de alguna pareja “al menos una vez durante los últimos diez años”.

Igualmente, Centaurea solicitó la “inmediata” paralización de las obras y que se “depuren responsabilidades” hacia quienes han “permitido” ejecutar estas “peligrosas” operaciones “a costa de afectar a varios ejemplares reproductores de una especie tan valiosa como el águila imperial ibérica”.