El pleno ha comenzado pronto, y se esperaba movidito. Aunque la televisión municipal ha dado problemas, finalmente, muchos segovianos han podido seguir en directo los discursos personales de los cuatro concejales dimitidos del PP. Serios y distantes, incluso arropados y aplaudidos por los concejales socialistas, han ido narrando los motivos de dejar sus actas como concejales: «Una decisión que ha sido sólo mía», explicaba César martín, quien ha relatado que los últimos acontecimientos le han hecho tomar esa decisión «no he traicionado a nadie, ni he sido desleal», ha explicado.

«Durante todo este tiempo he disfrutado al igual que me he desilusionado en otros», ha explicado durante su discurso, haciendo un guiño al público asistente. «En política existen oportunidades de hacer grandes amigos», ha asegurado tras relatar que siempre ha sido inconformista. «Todo lo que he hecho como concejal, lo he hecho con el convencimiento de que era lo mejor para Segovia por ello les pido que trabajen por Segovia». Con alusiones a fábulas, y con metáforas relacionadas con serpientes depredadoras y luciérnagas,  narró una historia de ambiciones. Según narró la serpiente dijo; «como te voy a deborar te pregunto: (a la luciérnaga) ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? No, pero no soporto verte brillar, respondía la serpiente. Martín explicó que, como moraleja, queda una enseñanza: «muchos de nosotros nos hemos visto envueltos en situaciones en las que nos preguntamos: ¿por qué nos pasa esto si yo no he hecho nada? Cuando esto pase, no dejes de brillar, sigue brillando porque tu seguirá intacta… se siempre auténtico…», continuó relatando y, sentenció, «hoy después de más siete años como concejal, me despido. No es un adiós, va llena de un eterno hasta siempre», concluyó.

Por su parte, Mercedes Álvarez Campana ha asegurado que abandona el cargo «por responsabilidad politica»: «Debo dejar paso a otro compañero al que se le deje trabajar, quiero dejar claro, que siempre he respetado las normas y las competencias establecidas pero el entrenador es quien decide quien juega, siendo estas decidiones exclusivas para el éxito del partido», añadió tras considerar que «esta decisión se debería haber llevado sin el descrédito al que he sido sometida junto a mis compañeros». «Ha sido un privilegio conocer sus barrios y sus gentes, ha resultado ser una experiencia gratificante y positiva. Aunque nunca imaginé terminar antes de terminar la legislatura, y menos de este motivo, me quedo con las rosas y los buenos momentos, que formará parte de mi baaje persona», explicó y sentenció: «me voy con la cabeza alta, y con la conciencia tranquila».

La tercera en dirigirse a la Corporación municipal ha sido la concejala Maria José Uñón quien ha ensalzado los valores en los que siempre, desde niña, ha sido educada: «Mi conducta creo que ha demostrado la sinceridad con la que asumí esta etapa, y con la iusión con la que ocupé mi puesto. Mis padres me educaron con unos valores que me hacen ser coherente con lo que creo: lucha, confianza, firmenza para mantenerlos. No dañar a naide». Sin embargo- continuó- «hay momentos en los que hay que tomar decisiones y “si no puedes ser lo que eres, sé con sinceridad lo que puedas”, dijo. Así, «con esa sinceridad he tomado esta decisión. me llevo conmigo la amistad de las personas que he conocido, a una Segovia diferente, la que he llegado a conocer. Deseo a todos lo mejor, espero que sigan trabajando por nuestra Segovia, pensando en lo mejor y lo más justo para ella, olvidándose de cualquier interés».

Por su parte, la ya exconcejala Elena García Gil ha agradecido a sus compañeros el trabajo realizado y ha pedido disculpas si, en algún momento, su «proceder ha perturbado». Ensalzando su lealtad al partido ha asegurado que ella jamás se ha movido por interés político ni económico: «Vivo de mi trabajo personal, no he asumido cargo a dedo», dijo. En este sentido aseguró que «no me voy por la puerta falsa y me voy segura de no haber cometido ninguna deslealtad».

Todos ellos, aplaudidos por algunos miembros del partidos y antiguos compañeros de la Corporación Municipal, en la anterior legistlatura, ha abandonado el salón de plenos, no sin antes escuchar un «hasta siempre y suerte del alcalde» así como el «profundo respeto a su decisión» por parte de los concejales socialistas, en palabras de Clara Luquero. Por su parte, la portavoz municipal, Beatriz Escudero, no ha querido tomar la palabra y no ha hecho mención ninguna a este punto, el más polémica del orden del día.