Ya se han iniciado las obras del gasoducto Segovia-Ávila, promovidas por la empresa Transportista Regional del Gas, que prevé que esta infraestructura esté en funcionamiento en junio de 2011.

El proyecto, enmarcado en el conjunto de infraestructuras de transporte de gas que el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo considera necesarias para abastecer la demanda del área por el que discurre, contará con una inversión de unos 32 millones de euros, que sufragará íntegramente Transportista Regional del Gas, empresa del grupo Endesa.

La subdelegada del Gobierno, María Teresa Rodrigo, ha mantenido, junto con el jefe del Área de Industria de la Subdelegación, Luis Alberto López, una reunión con el director de Transportista Regional del Gas y de Distribuidora Regional del Gas, Javier Crespo.

La subdelegada explicó que el trazado, de 79 kilómetros de longitud, de los que 56 discurren por la provincia de Segovia, parte de Palazuelos de Eresma, del extremo del gasoducto que da suministro a la ciudad de Segovia. Tras rodear el Sureste de la ciudad de Segovia, continúa paralelo a las carreteras N-603 y AP-61 (Segovia-San Rafael) hasta El Espinar. Después, sigue por el corredor de la N-110 (Soria-Plasencia) y AP-51 (Ávila-Villacastín), hasta las cercanías de Vicolozano (Ávila), desde donde se interna en el núcleo de la capital abulense.

A este respecto, la subdelegada señaló que “el trazado del gasoducto utilizará los corredores de la red nacional de carreteras, con lo que se minimiza el impacto ambiental”.

Mientras, el gasoducto Segovia-Ávila es el eje sobre el que se desarrolla un proyecto paralelo que impulsa Endesa, para dotar del servicio de gas de las principales localidades de la zona. Así, a través de su filial en Castilla y León, Distribuidora Regional del Gas, S.A., se vienen desarrollando obras de canalización de redes de distribución de gas natural en El Espinar (San Rafael, La Estación y El Espinar), Otero de Herreros y Villacastín. Estas redes se pondrán en servicio con la puesta en marcha del gasoducto de transporte.

La subdelegada del Gobierno hizo hincapié en “la importancia de esta dotación para la zona, que redundará, sin duda, en un impulso a la actividad económica, además de mayor comodidad para los vecinos”.

El gasoducto, que tendrá un diámetro de 12 pulgadas, se construirá en acero, con un espesor mínimo de pared de siete milímetros, y está diseñado para conducir gas natural a una presión máxima de 80 bares.

Sobre las ventajas que la infraestructura conllevará para el ahorro, la eficiencia energética y el medio ambiente, la subdelegada puso como ejemplo que con la puesta en marcha de esta infraestructura, se dejarán de transportar por carretera más 1.500 viajes de camiones cisterna de gran tonelaje de gas natural licuado desde los puertos de Cartagena y Huelva cada año.