Castilla y León dispondrá en 2015 de un parque de vehículos eléctricos que ascenderá a 15.000 unidades y que contará con una red regional de infraestructuras de recarga estimada de 300 puntos en la vía pública, 600 en aparcamientos de uso público –tanto gestionados por administraciones como empresas privadas- y 3.000 puntos de recarga en domicilios particulares, para lo que la Junta pondrá en marcha una línea de subvenciones para incentivar su instalación, que podría situarse en torno al 30-40 por ciento de la inversión total, cercana a los 500 ó 600 euros, aunque se estudia implantar una subvención como un único paquete, incluida para la adquisición del propio coche.

El objetivo es tener, al menos, un grado mínimo de afección de estas infraestructuras en 20 municipios de la Comunidad, aunque el Gobierno regional se muestra abierto a extenderlo a más poblaciones.

Así lo aseguró el vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, quien presentó en Valladolid la Estrategia Regional del Vehículo Eléctrico con horizonte 2011-2015, que contempla tres ejes prioritarios, como son la industrialización y desarrollo tecnológico, las infraestructuras y el mercado, así como un cuarto de gran relevancia traducido en la creación de un cluster de movilidad eléctrica formado por firmas del sector y afines, que puedan situar a Castilla y León en una posición de liderazgo nacional y generando empleo, una vez que será la primera región española en fabricar en serie este tipo de vehículos, dado que Renault pondrá en la calle el próximo año el nuevo Twizy.

Para todo ello, la inversión inducida estimada de la Estrategia a cinco años se cifra en 82,3 millones de euros, con una aportación del Gobierno regional de 18,1 millones en los cinco años de la misma. Estos datos, según explicó el vicepresidente económico, no se pueden valorar como el presupuesto definitivo, ya que existen medidas de los tres ejes fundamentales de desarrollo de esta estrategia que deben tener la cobertura de la Estrategia del Impulso del Vehículo Eléctrico del Gobierno central en su implementación y articulación final.

De cara a los resultados más directos de la Estrategia, sólo en 2011, primer ejercicio de los cinco, circularán por las calles y carreteras castellanas y leonesas 820 unidades, de los que un gran número de ellos corresponderán a adquisiciones de la Junta, que ya se ha comprometido a “dar ejemplo” y ha anunciado que comprará vehículos eléctricos para su uso habitual. Además, habrá 40 postes de recarga en la vía pública y entre 60 y 80 en aparcamientos públicos en próximo año.

El documento regional es fruto de dos años de trabajo junto con el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y firmas interesadas, entre ellas Renault, y que ahora cuenta con esta adaptación para Castilla y León “con un trabajo leal y complementario”, según afirmó Villanueva.

 

Tres ejes más uno

Los tres ejes con los que contará la Estrategia son la industria, infraestructuras y mercado. En relación al primero de ellos, se buscarán nuevas oportunidades de negocio en el ámbito industrial y de servicios en relación a este producto, no sólo para las empresas tradicionales, sino también para otras compañías relacionadas con el diseño, la ingeniería, los propios puntos de recarga, la energía, las baterías, los nuevos materiales, los servicios financieros, la electrónica o el reciclaje. Ello se argumenta en que una industria competitiva se sustenta en el aprovechamiento de las condiciones adecuadas en términos de servicios, tecnología o formación.

Este eje comprende también la implantación de ayudas a proyectos empresariales de innovación e inversiones a fondo perdido u otros prodcutos financieros que ya tiene establecidos la Junta. Además, se facilitará la instalación del coche eléctrico en parques empresariales y de proveedores, como el de Renault en Valladolid. En todo caso, se trata de una línea no concretada aún pero que busca facilitar la paulatina implantación de este tipo de iniciativas.

Al respecto, la Estrategia indica que la llegada del primer proyecto consolidado de vehículos eléctrico en España pone en valor un efecto inductor de actividad y empleo para el conjunto de la industria castellano y leonesa.

En cuanto al segundo eje, los vehículos eléctricos, como cualquier otro medio de transporte, necesitan la utilización de infraestructuras de recarga para desarrollar su función básica de movilidad. El despliegue masivo de estos productos requiere un importante esfuerzo inversor de adecuación de las infraestructuras eléctricas, así como de puesta en funcionamiento de puntos de conectividad suficientes. Por ello, para la Junta, la implicación y coordinación de las administraciones públicas de distinto nivel es una condición necesaria para homogeneizar eficientemente las estructuras urbanas.

El tercero se refiere al mercado. Así, se pretende facilitar el acceso al mercado de los vehículos eléctricos. Las actuaciones se orientan en una doble vertiente de sensibilización informativa demostrativa de las ventajas de uso del vehículo eléctrico y de impulso de la demanda.

Por último, para alcanzar la correcta armonía entre los tres ejes de esta Estrategia, la Junta trabaja en la creación del citado cluster que integrará los agentes imprescindibles para el correcto desarrollo de este sector: empresas industriales, energéticas, TICs, firmas de infraestructuras, las ligadas al sector de las energías renovables, universidades y centros tecnológicos. La Estrategia se completa con la necesidad de articular una serie de acuerdos (al menos 10) a varios niveles entre los distintos agentes que entran a formar parte de la misma.

 

Otros objetivos

Además de la estimación de vehículos eléctricos y postes de recarga en los municipios que se adhieran a la iniciativa, la Junta planteó el cumplimiento de otros objetivos de cara al horizonte 2015. Así, será necesario alcanzar una adaptación legislativa para la correcta implementación de las infraestructuras de recarga al entorno urbano, para tratar de eliminar las barreras regulatorias que existen sobre este coche.

Asimismo, se fomentará la interrelación de diferentes actividades económicas estratégicas de Castilla y León en torno al vehículo eléctrico, con especial referencia en las infraestructuras, las energías renovables, la automoción y las tecnologías de la información y las comunicaciones, ya que incluso se podrá poner a cargar una batería a través del teléfono móvil, por lo que se trabaja ya en la creación de software específicos para ello.

Con todo ello, se pretende diversificar el ámbito de actividad del sector de automoción y las fuentes energéticas, reforzando la apuesta por las energías renovables, para contribuir a la mejora del medio ambiente.