La Obra Social de Caja Segovia reunió hoy a unas 5.500 personas procedentes de toda la provincia en la XXVI edición del día de ‘Campo y Paz 2011’, que se desarrolló en la Pradera del Hospital de La Granja.

En la convocatoria, abierta a los jubilados y pensionistas de toda la geografía provincial, se ofrecieron numerosas actividades lúdicas y una comida para la que se prepararon 24 grandes paelleras con las que se dio de comer a todos los asistentes.

Caja Segovia habilitó diversas rutas con 96 autobuses para desplazar a las 4.373 personas que habían solicitado su traslado por este medio, de 224 localidades de la provincia. Pero además otro millar de personas se desplazaron por sus propios medios de transporte. Con ellos estuvieron otro centenar de voluntarios y personal contratado para velar por el buen desarrollo de la jornada.

El presidente de Caja Segovia, Atilano Soto, se dirigió a los asistentes para agradecerles su participación y les dijo que son “la verdadera alma de Caja Segovia”. Definió a esta convocatoria anual como “una fiesta de la paz y la alegría”. Y por último dijo sentirse “satisfecho y agradecido de la clientela fiel que sois, especialmente en momentos tan difíciles como estos”, añadió.

A lo largo del día se organizó un variado programa musical, homenajeando al ilustre folklorista segoviano Agapito Marazuela, de cuyo nacimiento se cumplen 120 años. Para ello se desarrollaron pasacalles musicales matinales a cargo de varios grupos de dulzaineros: Los Alijares (fundado en el año 2000 en el seno de la Escuela de Dulzaina de Segovia); Tierra Segovia (grupo de dulzaineros y tamborileros formados en las primeras promociones de la Escuela de Dulzaina de Segovia, que bajo la dirección de Joaquín González, creara la Diputación Provincial en 1982); Rondalla Caja Segovia (grupo de personas mayores que iniciaron su actividad en los años 90); Pa Jota la mía (antología de los mejores y más conocidos temas del folclore castellano, especialmente el segoviano); la Ronda Segoviana (grupo segoviano que inició su andadura, de la mano de José Diviú Estades, hace ya 35 años, que ha llevado la música tradicional por toda España y ha traspasado las fronteras promocionando Segovia y sus tradiciones musicales en distintas capitales y pueblos de Francia); y la rondalla Granvals.

La organización de esta actividad precisó de una infraestructura específica para la que se habilitaron entre otras cosas, 6.000 sillas en toda la pradera, para que las personas mayores puedan descansar de las actividades y del calor de la jornada. Además estableció varios puntos de agua en la zona y distribuyó 5.500 botellines de agua de 500 centilitros. También se instalaron 30 cabinas de aseo. Una zona de 400 metros cuadrados también se habilitó para llevar a cabo las actuaciones musicales.

Colaboraron con Caja Segovia el grupo de protección civil de San Ildefonso y Cruz Roja, con varias ambulancias, Guardia Civil y grupos de voluntarios y colaboradores.