El proceso de reajuste de oficinas aplicado como consecuencia de la ‘fusión fría’ en la que participa Caja Segovia ha conllevado el cierre de sus primeras dos oficinas, situadas en la localidad de Valsaín y en la urbanización Parque Robledo, en el término de Palazuelos de Eresma.

Se trata de los dos primeros cierres de los siete previstos para este año, según fuentes de la entidad de ahorro, que añadieron que el cierre forma parte de la decisión de optimización de recursos prevista en todo el grupo financiero.

En el caso de la sucursal de Valsaín, se trataba de una oficina que dependía de San Ildefonso. El empleado que la atendía forma parte de la plantilla de la primera, donde ha sido recolocado. En cuanto a la oficina de la urbanización de Parque Robledo, los empleados se han reubicado en otras oficinas de la red. A estos dos cierres les sucederán los que se lleven a cabo en las oficinas de Espirdo, Revenga, y en la del barrio de Santa Clara, en la villa de Cuéllar.

Caja Segovia también ha programado el cierre de las oficinas de Fuenlabrada y Arganda del Rey, en Madrid, donde compiten con otras cercanas de Caja Madrid, que pertenece al mismo grupo financiero. Sus clientes han recibido en los últimos días un aviso en el que les informaban del cierre y la situación de las oficinas más próximas donde poder operar.

Por su parte, Caja Madrid tiene previsto el cierre de una de las tres sucursales con las que cuenta en Segovia. Se trata de la situada en el barrio de San Lorenzo, en la avenida de Vía Roma, donde comparte vecindad con una de Caja Segovia. Por el momento permanecerán abiertas las de la Calle Real y la de José Zorrilla. La elección de las oficinas que dejan de operar responde al análisis de actividad, de manera que se ha optado por las que tienen un menor volumen económico.

En todo caso, los núcleos que puedan verse afectados serán atendidos por el autobús de Caja Segovia, que realiza visitas a aquellas localidades donde no existen oficinas permanentes.

En cuanto a las prejubilaciones previstas, que también forman parte del proceso de reestructuración bancaria, las mismas fuentes señalaron que todavía no se han materializado. Su tramitación sigue abierta, en fase de información a los trabajadores, que pueden acogerse o rechazarlo, y por tanto todavía no existen cifras concretas de cuántos empleados se han acogido al cambio laboral.