Caja España-Duero prevé cerrar 93 oficinas en Castilla y León y 170 fuera de la Comunidad, lo que implicará un recorte de la plantilla de 700 empleados, 344 de los servicios centrales en León y Salamanca, según publican en sendas ediciones de hoy El Mundo de Castilla y León y la edición regional de La Razón.

Las provincias más afectadas por el cierre de sucursales en términos absolutos serán, a priori, Valladolid, Salamanca y León, con 33 en el primer caso y 20 en cada uno de los otros dos, según los sindicatos que indican que Banco Ceiss clausurará otras 23 oficinas en Madrid y ninguna de las 22 que operan en Ávila ni las ocho de Burgos.

Ante la noticia, los sindicatos avanzan un calendario de movilizaciones de manera conjunta, teniendo en cuenta que, a su juicio, las cifras son inasumibles, algo que ya adelantaron antes de concluir el año, tras el anuncio de Bruselas que obliga a acometer una profunda reestructuración a la entidad. Entre las medidas, reducir su tamaño en un 30 por ciento y concentrar su negocio en la banca minorista y en la región de origen, es decir, Castilla y León.

El plan de reestructuración contempla también que el Gobierno se convierta en el accionista mayoritario del banco, debido a que los 535 millones de ayuda pública que ya recibió el FROB deberán convertirse en acciones.