El Plan de Eficiencia Energética, impulsado por la Oficina Provincial de Energía del Área de Promoción Económica de la Diputación Provincial, ha arrancado ya con la toma de datos en los ayuntamientos de Chañe, Aguilafuente y Fuente de San Cruz.

Los técnicos de la empresa Creara, adjudicataria del concurso, analizarán en los próximos meses los edificios públicos de los 208 pueblos de la provincia para la posterior elaboración de las correspondientes auditorías energéticas.

La Diputación tiene previsto realizar esas auditorías a los más de 500 inmuebles públicos de la provincia (entre casas consistoriales, centros culturales, centros asistenciales y centros de enseñanza) y en todo el alumbrado público, que en la actualidad consta de 36.000 puntos de luz. Para ello, Creara ha contratado a diez personas.

Con este Plan de Eficiencia Energética se pretende que los ayuntamientos tengan unas directrices para hacer un uso lo más racional de la energía y de esta forma disminuir los gastos de la factura eléctrica, apostando por tecnologías más eficientes y respetuosas con el medio ambiente. Las auditorías determinarán si son necesarias algunas obras de mejora o actuaciones más sencillas

Los ayuntamientos y la propia Diputación contarán con una herramienta que será un portal web desde el que el personal municipal o provincial tenga acceso a los datos de consumo energético de cada municipio, alumbrado público, inventarios…

El director general de Creara, Rodrigo Morell, apuntó que en ciudades de unos 100.000 habitantes (la población de la provincia, excluida la capital, es de unos 110.000 habitantes) se pueden llegar a alcanzar ahorros mínimos de entre un 20 y un 30 por ciento, y llegar hasta un 50 o un 60 por ciento.

Creara pretende crear un único distrito energético, que “nos permita buscar las mejores fórmulas para financiar las medidas que haya que adoptar, y que buscaremos tanto a nivel nacional como europeo”.

La certificación energética de los edificios públicos de más de 500 metros cuadrados constituye una obligación desde el pasado mes de mayo; y será obligatoria dentro de dos años para los inmuebles públicos de más de 250 metros cuadrados.

Otro de los objetivos de este Plan es hacer cumplir a los edificios públicos con la normativa vigente de tener su certificado energético y su etiqueta de eficiencia energética que el RD 235/2013 exige.