Un grupo de casi 50 habitantes de Nueva Zelanda pertenecientes a la tribu maorí de los Paniora, visitarán España a comienzos del mes de agosto con el fin de reencontrarse con sus ancestros hispanos. Se trata del viaje más largo en el planeta, ya que Nueva Zelanda y España forman las antípodas exactas y se trata de las pocas zonas de la Tierra habitada cuyo punto opuesto no coincide con algún punto de los océanos.

Este viaje, que requiere unas 36 horas de avión, representa encontrarse con un curioso antecedente ya que hace tan solo cinco años se descubrió la vinculación entre los dos puntos, antípoda uno del otro. El hecho tuvo lugar gracias a un documental de televisión que comprobó la existencia de un español, Manuel José de Frutos Huerta, nacido hace 200 años y que, tras emigrar, recaló en el país oceánico y creó una dinastía cuyos descendientes conservan y cuidan sus vínculos familiares.

Este descubrimiento ha permitido iniciar nuevas indagaciones sobre las posibilidades de que fueran españoles o portugueses quienes llegaron por primera vez a Nueva Zelanda. En el verano del año 2007 una delegación de aquel país visitó Valverde del Majano en el primer encuentro que se llevó a cabo tras ese descubrimiento. Posteriormente, en el invierno de 2010, se organizó desde España un viaje al que se apuntaron aquellos vecinos que quisieron, para devolverles la visita inicial, y se formalizó el acto de hermanamiento con la ciudad de Gisborne. Ahora ellos están organizando una nueva visita a Valverde, que tendrá lugar este verano.

La peculiaridad de esta coincidencia geográfica puede suponer un atractivo turístico ya que muchos neozelandeses viajan para conocer y marcarse el punto más alejado del planeta de su lugar de origen. En este sentido resulta curioso que muchas ciudades españolas sean el polo opuesto ciudades neozelandesas. Son escasas estas coincidencias, y España es un caso privilegiado dado que las tres cuartas partes de la superficie del planeta son de agua.

Igualmente estas curiosidades están favoreciendo el intercambio cultural y el interés por aprender castellano en aquel país. De hecho, la Universidad de Salamanca USAL abrió una delegación en el país de Oceanía, aunque posteriormente se cerró, si bien se piensa que puede llegar a ser autosuficiente.

El grupo permanecerá varios días en España y llegarán en distintos momentos. También partirán en distintas fechas, pues algunos quieren visitar otros países europeos.

Danza tradicional maorí/ ICAL

DEJA UNA RESPUESTA