El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, acompañado por miembros de su formación, se reúne con el candidato de Vox, Carlos Pollán, y otros dirigentes de este partido, tras las pasadas elecciones autonómicas Img/Rubén Cacho (Ical)

El presidente en funciones de la Junta y candidato del PP a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, y el candidato de Vox, Carlos Pollán, iniciaron ayer el proceso de negociaciones para construir un proyecto político conjunto en Castilla y León, aunque ambas formaciones reconocen que el acuerdo no será inmediato y que difícilmente estará cerrado antes del 14 de abril, fecha de constitución de las nuevas Cortes.

El encuentro, que se prolongó durante una hora y 15 minutos en las Cortes autonómicas, fue definido como una «primera toma de contacto» desarrollada en un ambiente «cordial». Tanto PP como Vox coincidieron en que el objetivo inicial es centrar las conversaciones en el contenido programático, dejando en un segundo plano el reparto de cargos.

El Partido Popular mantiene su intención de gobernar en solitario, una posición que reiteró su portavoz, Carlos Fernández Carriedo, quien recordó que esta ha sido la postura defendida durante la campaña electoral. No obstante, reconoció que el escenario actual obliga a buscar acuerdos tras el resultado de las urnas.

Por su parte, Vox insiste en su voluntad de formar parte del Ejecutivo autonómico. Pollán descartó apoyar un gobierno del PP desde fuera y subrayó que su partido es «necesario» para garantizar la gobernabilidad, a la vista de la aritmética parlamentaria: 33 procuradores del PP frente a los 14 de Vox en una cámara de 82 escaños.

Ambas partes coincidieron en que las negociaciones requerirán tiempo. «No va a ser cuestión de días», advirtió Pollán, mientras que Fernández Carriedo evitó fijar plazos concretos, aunque admitió que el proceso llevará «algún tiempo» y exigirá «esfuerzo» para conformar un documento que satisfaga a las dos partes y sea “útil” para la sociedad. «Ya hablaremos de responsabilidades», dijo.

El candidato de Vox, Carlos Pollán, y otros dirigentes de este partido, tras reunirse con el candidato del PP tras las pasadas elecciones autonómicas Img/Rubén Cacho (Ical)
El presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, acompañado por miembros de su formación, se reúne con el candidato de Vox, Carlos Pollán, y otros dirigentes de este partido, tras las pasadas elecciones autonómicas Img/Rubén Cacho (Ical)

Continúan las negociaciones

En este sentido, los ‘populares’ consideran prioritario cerrar un pacto con Vox por ser el socio que puede garantizar «estabilidad» y «seguridad». Aun así, el PP continuará su ronda de contactos con otras formaciones políticas. Hoy llega el turno de las negociaciones con Soria Ya, a las 11.00 horas; Por Ávila, a las 12.30; Unión del Pueblo Leonés (UPL), a las 16.00; y, finalmente, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), a las 17.30 horas.

Sin «referencia inicial»

Sobre el contenido del posible acuerdo, ambos partidos coincidieron en que deberá adaptarse al nuevo contexto político. Vox señaló que el pacto de 2022 no es una «referencia inicial», mientras que el PP defendió la necesidad de actualizarlo a la realidad de 2026 y entrar en un «mayor nivel de concreción y detalle».

Vox reitera que la negociación será «medida a medida»

Pese a las diferencias, Fernández Carriedo destacó la «buena disposición» de ambas formaciones y aseguró que existen bases suficientes para alcanzar un entendimiento. En la misma línea, Pollán apostó por negociar «medida a medida», con «plazos» y «garantías», priorizando el programa antes que cualquier reparto institucional.

Finalmente, los negociadores de ambos partidos descartaron que el proceso en Castilla y León esté condicionado por las negociaciones en otras comunidades autónomas o por el calendario electoral, insistiendo en que su objetivo es alcanzar un acuerdo centrado en las necesidades de la Comunidad.