Setenta catequistas procedentes de toda la provincia se han dado cita esta sábado en la Casa de Espiritualidad San Frutos en el encuentro diocesano de catequistas que en esta ocasión tenía por lema: “Ser catequista una vocación y una misión”. El obispo Ángel Rubio estuvo presente toda la mañana y agradeció la tarea que realizan los catequistas a quienes se refirió como “los colaboradores más inmediatos de los sacerdotes en la transmisión de la fe”.

El encuentro estuvo animado por el párroco de San José Ignacio García quien presentó el tema de la vocación y misión del catequista para posteriormente dar paso a un tiempo de reflexión personal y trabajo por grupos. Después de la puesta en común y un merecido descanso, los asistentes tuvieron un momento para meditar la Palabra de Dios y compartir sus propias reflexiones y experiencias como catequistas en sus parroquias.