Más de 41.600 mujeres de Castilla y León se han incorporado al mercado laboral en los últimos tres años empujadas fundamentalmente por la crisis económica, según un estudio elaborado por la secretaría de Empleo de CCOO, que concluye, en términos generales, que aunque la recesión económica “ha sido muy dura y lo va a seguir siendo, en Castilla y León está siendo menos dura porque se ha perdido menos empleo y ha habido menos paro”, según el responsable de Empleo del sindicato, Saturnino Fernández.

Asimismo, el informe pone de manifiesto que la crisis ha permitido a la Comunidad “acercarse a medias estatales de forma más acelerada” en las distintas variables del mercado laboral como la tasa de actividad y de temporalidad y mantiene un importante diferencial respecto a la tasa de paro, si bien la previsión es que éste se reduzca.

En cuanto al futuro, las proyecciones de CCOO apuntan a un incremento sostenido del desempleo en los dos primeros trimestres del año hasta llegar a la cifra de 200.000 parados más por la incorporación de activos al mercado (mujeres y jóvenes) que por una pérdida de empleo. En España, en abril la cifra rondará los cinco millones de parados. ¿Será ese el techo del desempleo en España y Castilla y León? “No lo sabemos – responde el secretario autonómico de CCOO, Ángel Hernández- sólo se creará empleo cuando haya actividad económica, inversión y aumento del PIB y, en estos momentos, las previsiones no son muy halagüeñas”. En este sentido, el líder sindical sostuvo que la central “favorecerá todas las medidas pactadas para la reactivación económica”, pero advirtió que también “tiene obligación de cuidar a la gente, a los cinco millones de parados”, porque de lo contrario auguró “un estallido social”.

Del análisis del mercado laboral que ha efectuado CCOO se desprenden varios datos sorprendentes. En primer lugar, la crisis ha generado un aumento de la población activa del dos por ciento, más de 24.000 personas, debido a la incorporación de jóvenes y, especialmente, de mujeres al mercado de trabajo ya que se produce un descenso de la actividad masculina del 2,5 por ciento (17.400 hombres menos). Ello ha supuesto una ‘convergencia’ con las tasas de actividad nacionales y europeas que aún se mantienen superiores a las de la Comunidad.

 

Pequeños empresarios y autónomos

En Castilla y León, el paro ha crecido en estos tres años en cien mil personas, de las que casi 75.000 se debe a destrucción real de empleo y otros 25.000 a la incorporación de nuevas personas al mercado. Llama la atención que la pérdida de empleos se ha cebado espacialmente con pequeños empresarios y autónomos ya que 38.000 nuevos parados proceden de estos ámbitos, mientras que el número de asalariados ha sido menor, unos 36.000. La Comunidad ha perdido menos asalariados que la media nacional, lo que ha situado el porcentaje de autónomos y trabajadores por cuenta ajena en niveles similares a los del conjunto del país.

También se ha igualado el número absoluto de mujeres y hombres en desempleo, que se ha cebado entre los menores de 25 años con una tasa del 32 por ciento y de 19 años, con el 47 por ciento, mientras las personas que llevan más de un año buscando trabajo han pasado de 20.000 a 74.000.

En cuanto a la ocupación, los tres años de recesión económica han supuesto la pérdida de 74.900 puestos de trabajo, de los que 71.600 son hombres y 3.300, mujeres. Especialmente, se ha perdido empleo en los menores de 35 años, en el sector de la industria y de la construcción, mientras que se ha perdido menos en los mayores de 45 y 55 años y se gana empleo en el sector servicios, entre las mujeres extranjeras y entre las mujeres de Burgos, Salamanca y Zamora.

 

Contratación indefinida

Otro dato a tener en cuenta es que durante la crisis Castilla y León ha ganado contratación indefinida. En estos momentos hay 11.000 personas con contrato indefinido más que hace tres años, lo que revela que la inmensa mayoría de los nuevos parados provienen de los contratos temporales. La consecuencia en este apartado es, una vez más, la reducción de las tasas de temporalidad hasta parámetros muy similares a la media española y también europea, ya que en el Viejo Continente se ha producido también un giro hacia estas fórmulas de relación laboral.

Este estudio dado a conocer hoy servirá de base para las propuestas que formulara el sindicato cuando después de las elecciones autonómicas se retome el diálogo social en la Comunidad que debe abarcar cuatro ámbitos: el plan de empleo, la formación profesional, la prevención de riesgos laborales y un plan de igualdad entre hombres y mujeres. No obstante, Ángel Hernández señaló que este tipo de planes no sirven para crear empleo, pese a que la inversión realizada permite generar o mantener entre 23.000 y 25.000 puestos de trabajo, “sino a que cuando las cosas van mal no vayan mucho peor”.