El pasado tres de diciembre, la empresa Dibaq-Proteg S.A plasmó las medidas colectivas de su Plan de Viabilidad con la presentación de tres expedientes de regulación de empleo. Tal y como ha declarado Manuel San Prieto, secretario general de FITAG-UGT Segovia “el primero de ellos, contempla la extinción directa de entre 43 y 50 trabajadores, que supondría una reducción del 27,4% del total de la plantilla”, el segundo, la suspensión temporal por el periodo de un máximo de 89 trabajadores, y el tercero una reducción salarial para el resto de trabajadores, por lo que más de 100 trabajadores se verán afectados por la aplicación de dichas medidas.

Desde ese momento, tal y como ha declarado Manuel Sanz Prieto, secretario general de FITAG-UGT Segovia, “nos hemos comprometido a hacer todos los esfuerzos necesarios para garantizar el mayor número de puestos de trabajo y que las condiciones laborales se vieran mermadas lo menos posible”. Para ello, solicitaron que esta medida fuese voluntaria, por lo que 25 personas manifestaron a la empresa su intención de ser incluidos en este ERE.

Además, tal y como ha hecho saber Manuel Sanz, solicitaron que no se incluyese dentro de estas medidas, a personas en situación de dependencia o reducción de jornada por cuidado de un familiar ni en situación de baja por maternidad, que la indemnización se calcule con el salario actualizado, la exclusión de personas de entre 55 y 60 años de estas medidas, así como otorgar a los trabajadores un derecho futuro de reincorporación a la empresa respetando su salario y categoría.

En el segundo de los ERES, desde CITAG-UGT, se ha solicitado que la suspensión temporal de empleo, no fuera mayor a 10 meses y en el tercero, que dicha reducción salarial no sea aplicada a trabajadores que cobren menos de lo establecido en el convenio colectivo en vigor, y en un supuesto caso de un despido posterior, la base de cálculo de la indemnización, sea la que el trabajador tenía antes de la reducción total asignada.

Manuel Sanz ha declarado que “es justo reconocer tanto el esfuerzo de los trabajadores, como el de la empresa y la administración concursal para alcanzar un acuerdo en una situación tan difícil y complicada como la que vive la empresa actualmente”.