La Asociación Intersectorial de Autónomos de la Provincia de Segovia (CEAT-Segovia), integrada en FES y en FEACYL, analiza con preocupación los datos de afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos ya que en el mes de agosto la provincia ha cambiado la ligera recuperación registrada en el mes de julio por una nueva caída en el número de empresarios autónomos activos. CEAT Segovia preveía una caída entre otras causas por la inoportunidad de la subida del IVA porque, como dijo en su día, conllevaría un descenso en el consumo y en consecuencia el cierre de empresas que ya atravesaban por enormes dificultades.

El mes de agosto, la provincia ha registrado 15.119 empresarios autónomos, 49 menos que en el mes anterior. Durante el mes de agosto, 140 empresarios autónomos se dieron de baja y 91 se inscribieron en el RETA.

En Castilla y León (FEACyL) ha denunciado que casi 2.000 empresarios autónomos cerraron sus negocios durante el mes de agosto, cifra que asciende a los 14.873 que han cesado en los últimos tres años. Atrás quedó el pico de afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos que dejó el mes de marzo de 2008 con 223.559 empresarios autónomos, indicaron desde el colectivo en un comunicado.

La Federación de Autónomos de Castilla y León, integrada en CECALE, continúa analizando con “gran preocupación” esta situación, pues lejos mostrar síntomas de recuperación económica los datos de altas y bajas de afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos siguen revelando “la situación tan crítica por la que pasa el colectivo de los empresarios autónomos”.

Según los últimos datos facilitados por el Ministerio de Trabajo, las altas al este régimen en agosto fueron 1.560, frente a las 1.951 bajas. «Un saldo negativo que pone en evidencia que estamos lejos de una real recuperación económica, dado que los sectores que registran datos positivos son únicamente aquellos que debido al periodo estival tienen más trabajo”.

La Federación de Autónomos de Castilla y León teme que de seguir cayendo el consumo y de no eliminarse las trabas que tienen los autónomos tales como las dificultades para conseguir crédito, o la elevada morosidad, la situación empeore.

«Estas cifras no sólo suponen un engrosamiento de las listas del Ecyl, sino que además con el cierre de pequeñas y medianas empresas se merma la capacidad de generar nuevos puestos de trabajo y en consecuencia de generar riqueza”; no en vano los pequeños empresarios autónomos ocupan más del 90 por ciento del tejido productivos (sin asalariados el 52 por ciento, los que tienen hasta dos asalariados el 28 por ciento, y los que tienen entre 3 y 5 el 10 por ciento).

Por ello desde la Federación de Autónomos de Castilla y León se sigue insistiendo en la “urgente necesidad de desarrollar medidas que eviten que continúe esta tendencia de que sean más los establecimientos que cierran que los que abren”.