Un nuevo curso en el Claret en el que ‘Todo empieza con un latido’
Fecha:
Compartir:
Un año más los alumnos del Colegio Claret participaron del acto inaugural del curso académico 2026 / 2027 que sirvió para trasladar los testimonios de vida de los diferentes ponentes que intervinieron en esta cita.
El lema del nuevo curso del Colegio Claret: ‘Todo empieza con un latido, que te conozca y te haga conocer’
El lema para este curso, ‘Todo empieza con un latido, que te conozca y te haga conocer’, sirvió como hilo conductor para los intervinientes que, en esta oportunidad, serían Natalia García, psicóloga dedicada a los cuidados paliativos; Carmen Seoane, vicepresidenta provincial de la Asociación Contra el Cáncer; Álvaro de Andrés, emprendedor en el mundo de la comunicación y los eventos empresariales, creador de Segomemes; y, por último, Basilio Álvarez, claretiano que fuera coordinador de la entidad titular en la provincia de Santiago y, en la actualidad, forma parte del equipo económico Provincial, siendo miembro de su junta permanente.

Cuatro ponentes contaron cómo «su corazón» guió sus decisiones vitales
Todos ellos, hicieron bueno el lema ya que, desde la intimidad de su corazón, fueron llevando sus experiencias de vida a los bachilleres que fueron los receptores de estas enriquecedoras realidades.
Fueron cuatro perspectivas con latidos diferentes de personas que “no siguen un mismo camino pero que sí siguen un mismo principio, han aprendido a escuchar aquello que hace latir su corazón”.
Las historias de resiliencia y de superación personal, expuestas por Natalia y Carmen, protagonistas de primera mano de la realidad de la enfermedad y de cómo afrontarla, sacando acciones positivas de esos difíciles momentos, abriría el acto de la forma más emotiva de toda la jornada, tal y como se reflejaba en los rostros de los jóvenes asistentes.

Álvaro de Andrés, se definió como un ejemplo de vivir a golpe de “corazonadas”. Esto se debe a que su trayectoria, hasta ahora, «ha estado determinada por seguir los impulsos de su corazón, sin miedo a rectificar, en más de una ocasión, decisiones que no le habían llenado plenamente».

La visión de interioridad y espiritualidad de ese latido vocacional, fue el eje de la intervención de Basilio Álvarez, que ratificó la idea de priorizar el “quién estoy llamado a ser” por delante del “qué quiero ser”.

De esta forma, se iniciaba, para los cerca de 1.600 alumnos del Claret, una nueva etapa que, a lo largo de los próximos nueve meses, se tendrá que ir desarrollando conforme a sus interés académicos y personales. El objetivo final, afirman desde el colegio, es que todos y cada uno de ellos, llegado el mes junio, hayan conseguido sus propósitos y lo hayan hecho escuchando sus propios latidos.

