El precio medio de la vivienda nueva en Castilla y León disminuyó en el año 2009 un 4,6 por ciento, respecto al año anterior, según el Boletín de Mercado de Vivienda Nueva de 2009, el único que recoge los datos de vivienda libre en todas las capitales de provincia y poblaciones mayores de 25.000 habitantes, elaborado por ST-Sociedad de Tasación.

Según refleja este informe, Segovia y Salamanca, con un 6,9 y 6,7 por ciento respectivamente, son las ciudades que han registrado una mayor caída en el precio de la vivienda, mientras que León y Palencia, con un 1,4 y un 1,5 por ciento respectivamente, son las que han registrado una disminución menor. En el medio se sitúan las caídas de Ávila (cinco por ciento); Burgos (5,7 por ciento); Soria (5,2 por ciento); Valladolid (4,1 por ciento); y Zamora (3,3 por ciento).

Por otro lado, Salamanca y Burgos son las ciudades más caras de la región a la hora de comprarse una vivienda, ya que el metro cuadrado construido cuesta 2.273 y 2.141 euros respectivamente. En el lado opuesto se encuentran Zamora y Palencia, con 1.478 y 1.585 euros por metro cuadrado construido. Además, en Ávila cuesta 1.672 euros; en León 1.758; en Segovia, 1.825; en Soria, 1.847; y en Valladolid, 2.075.

En comparación con otras comunidades autónomas, Castilla y León está por debajo de la media nacional (-5,7 por ciento), con un descenso del -4,6 por ciento. Las comunidades donde más se ha reducido el precio medio de la vivienda han sido en Madrid (-7,7 por ciento) y Cataluña (-6,3 por ciento), que se encuentran por encima de la media. En contraposición, las regiones que menos han visto bajar sus precios de vivienda nueva han sido Asturias (-2,1 por ciento) y Baleares (-2,6 por ciento).

 

Evolución

La economía española ha entrado en el año 2009 en una acusada fase de decrecimiento, pasando del 0,9 por ciento en el tercer trimestre de 2008 al -4 por ciento en el tercer trimestre de 2009.

Los indicadores económicos que han influido en el comportamiento del mercado inmobiliario también han registrado una tendencia decreciente. Es el caso del Índice de Precios al Consumo (IPC) que en el primer semestre alcanzó el -1,4 por ciento y en el segundo semestre consiguió un ligero crecimiento, con lo que el año 2009 cerrará con un IPC alrededor del 0,3 por ciento, una cifra inferior al 2008 (1,4).

En lo que respecta al Euribor, ha mantenido la tendencia decreciente durante 2009, de forma que estamos en valores mínimos históricos. A su vez, persisten las limitaciones de créditos a promotores, lo que dificulta la continuidad de la actividad. También hay un mayor rigor en las condiciones de financiación a particulares, como consecuencia de la crisis financiera internacional, que limita la capacidad de compra y por tanto no contribuye a reducir de forma sensible la oferta disponible. Además, la actividad del mercado inmobiliario de la vivienda sigue muy limitada debido a las dificultades para obtener créditos bancarios y también por la incertidumbre laboral ya que, según las previsiones, la tasa de desempleo seguirá aumentando en los próximos meses.

Con carácter general persiste la tendencia de reducción de precios de la vivienda, aunque de forma más suavizada a lo largo del último semestre del año. Con el fin de incentivar las ventas, se acrecienta la práctica de incluir en el precio de la vivienda la plaza de garaje, así como las ofertas de alquiler con opción de compra.

Las previsiones macroeconómicas para el año 2010 estiman que la economía española podría mejorar su evolución, de manera similar a la de otros países de la Unión Europea. Es previsible que la inflación se estabilice por debajo del dos por ciento debido a la caída del consumo. Del mismo modo, se espera que los tipos de interés hipotecarios se mantengan bajos, siguiendo la tendencia marcada por el Banco Central Europeo.

La evolución controlada conjunta del IPC y del Euribor contribuirán a disminuir el esfuerzo que deben soportar las economías familiares que están financiando la compra de su vivienda. Pese al aumento de la tasa de ahorro, mientras no cambien las condiciones de acceso a la financiación y no disminuya la tasa de paro, no habrá un incremento significativo en la compra de viviendas en los próximos meses.

Como conclusión, es previsible que en 2010, el gran volumen de viviendas a la venta se reduzca gradualmente, en gran medida por la reconversión de parte de las mismas a vivienda protegida o en alquiler, así como por la limitada aportación de viviendas nuevas iniciadas cuya producción ha caído drásticamente.