El último Pleno municipal celebrado este viernes en el Ayuntamiento de Segovia ha vuelto a estar marcado por el enfrentamiento político, tal y como reflejan las valoraciones posteriores realizadas tanto por los grupos de la oposición como por el propio equipo de Gobierno. Sus conclusiones se resumen en acusaciones cruzadas, reproches institucionales y visiones completamente enfrentadas sobre el funcionamiento del Pleno y la gestión municipal.

Desde Segovia en Marcha, la sesión plenaria evidenció, a su juicio, un nuevo bloqueo del Partido Popular a iniciativas destinadas a mejorar el control y la calidad de los servicios públicos. La formación denunció el rechazo a su moción para auditar el servicio de limpieza viaria y recogida de residuos, una propuesta que defendían «como necesaria ante el deterioro del servicio y el aumento de su coste». Según su portavoz, el Gobierno municipal habría optado por cerrar la puerta a una revisión en profundidad del contrato, priorizando, insistó, los intereses de la empresa concesionaria

El PSOE también calificó el desarrollo del Pleno como un nuevo “portazo al diálogo”, tras el rechazo a su propuesta para crear una mesa de trabajo conjunta, de carácter político y técnico, que permitiera coordinar y supervisar las inversiones financiadas con fondos europeos, estatales y autonómicos. Los socialistas consideran que la negativa del PP supone un obstáculo para la planificación, la transparencia y el seguimiento de proyectos estratégicos para la ciudad, y criticaron duramente el intento de vincular esta mesa al apoyo a los presupuestos municipales

En una línea similar, Ciudadanos cuestionó la capacidad de gestión del equipo de Gobierno tras lo que definió como un Pleno “sin contenido”, centrado en puntos de trámite y en propuestas de la oposición que, según este grupo, no se ejecutan posteriormente. Su portavoz lamentó la falta de proyectos, de impulso político y de respuestas a los problemas reales de la ciudad, señalando que esta situación se repite de forma sistemática

Una visión distinta en el PP.

Frente a estas críticas, el Partido Popular defendió su actuación y cargó contra la oposición, a la que acusó de incongruencia y de falta de respeto a la institución del Pleno. Desde el Gobierno municipal se sostiene que no tiene sentido reclamar mecanismos de control o seguimiento de la acción de Gobierno cuando los propios grupos proponentes se niegan a apoyar los presupuestos. En su valoración, el PP considera que el Pleno se está utilizando como un escenario de confrontación política y que determinadas actitudes evidencian nerviosismo y falta de lealtad institucional

El equipo de Gobierno también recordó que, en la misma sesión, fueron rechazadas otras propuestas de distintos grupos de la oposición, como la auditoría del servicio de limpieza o la disolución de la Empresa Municipal del Suelo, defendiendo que ya existen mecanismos de control y que determinadas mociones carecen de coherencia o respaldo suficiente