El número de accidentes en las carreteras de Castilla y León descendió de 206 en 2008 a 165 en 2009, es decir, disminuyó un 19,9 por ciento. También el número de fallecidos se redujo en 37 víctimas al pasar de 234 a 197, lo que significa un descenso del 15,8 por ciento. La distracción o somnolencia del conductor y el exceso de velocidad se mantienen como principales desencadenantes de los siniestros automovilísticos, según el balance de la accidentalidad de la Dirección General de Tráfico.

El delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, valoró “muy positivamente” el descenso de accidentes y fallecidos registrados en las carreteras de Castilla y León durante el año pasado. Alejo alabó el trabajo que desarrollan la Guardia Civil de Tráfico y los funcionarios implicados en este sector. En su opinión, estas cifras significan que están surtiendo efecto las campañas de concienciación puestas en marcha por la DGT y demuestra que los conductores cada día son más responsables a la hora de ponerse en carretera.

No obstante Alejo apuntó que aunque las cifras son “positivas” y un “acicate” para seguir en esta línea, es preciso mantener la atención y seguir recomendando a los conductores que cumplan todas las normas y prescripciones de la DGT, ya que entre las causas de la accidentalidad figura en primer lugar la distracción o somnolencia del conductor, (el 53 por ciento) seguida por la velocidad inadecuada, (el 17,5 por ciento) ambas a distancia de factores como los adelantamientos o la irrupción de peatones en la calzada.

El descenso de accidentes y fallecidos en las carreteras de Castilla y León se refleja también en los accidentes en los que intervienen motoristas, ya que, mientras que en 2008 se produjeron 20 accidentes mortales, en 2009 fueron 13, el 35 por ciento menos, y los fallecidos fueron 31 en 2008 y 14 en 2009. Para el delegado del Gobierno, estos datos no deben inducir a ningún tipo de “relajación” ni a “bajar la guardia de la prevención”. “Como siempre digo y recalco, la prevención, el cumplimiento de las normas, es la mejor garantía de la seguridad”, añadió el delegado.

 

 

Según las provincias

Las provincias de Burgos y León registraron el mayor porcentaje de accidentes y víctimas mortales de la Comunidad. Así en las carreteras burgalesas se produjeron el 21,21 por ciento de los siniestros de Castilla y León, es decir, 35; el mismo número que en León. Sin embargo, en la provincia burgalesa fallecieron 43 personas y en la leonesa 41 en 2009, lo que supone el 21,83 y el 21,81 del total de muertes en siniestros.

En las carreteras abulenses perdieron la vida nueve personas en otros tantos accidentes, que representaron el 5,45 por ciento; en Palencia fallecieron 16 personas en 13 accidentes (7,88 por ciento); en Salamanca murieron 19 personas en 17 siniestros (10,30 por ciento); en Segovia se registraron 18 fallecimientos en 14 accidentes (8,48 por ciento). Las carreteras sorianas se cobraron la vida de 14 personas en 13 accidentes (7,88 por ciento), las vallisoletanas 26 en 19 siniestros (11,52 por ciento) y las zamoranas 11 en diez accidentes (6,06 por ciento).

 

Tipos de accidentes

En cuanto a los tipos de accidentes mortales registrados en vías interurbanas de la Comunidad, 63 fueron colisiones, el 38,2 por ciento; 84 salidas de vía (50,9); 16 atropellos (9,7); dos vuelcos, (1,2) y se correspondieron con ninguno de los tipos de esta clasificación. Además, el 33,9 por ciento se registraron en carreteras nacionales de Castilla y León, el 25,5 por ciento en la red autonómica, el 18,2 por ciento en las autovías, el 12,1 por ciento en la provincia y el 3,6 en autopistas.

Finalmente, respecto a los factores que provocaron los accidentes con resultado de muerte, fue en más de la mitad de los casos la distracción o somnolencia (53,3 por ciento), seguida de la velocidad inadecuada (17,58 por ciento). Un menor porcentaje representan la invasión del carril de la izquierda (4,85 por ciento), no respetar la prioridad (5,45 por ciento), la irrupción de un peatón los adelantamientos (3,03 por ciento) o de un animal (1,21 por ciento), las averías mecánicas y las condiciones climatológicas (1,82 por ciento). El alcohol y las drogas solo fueron el desencadenante del 1,21 por ciento de estos siniestros en la Comunidad.