LIBERA! y Fundación Franz Weber apelan a la empatía de Instituciones y ciudadanos y piden unas fiestas con «Pirotecnia Cero».

Los animalistas recuerdan además que detonar estos artefactos en vía pública sin autorización, está prohibido y es constitutivo de infracción.

Los animales en situación de calle y en las perreras, sufrirán sólos esta terrible situación con riesgo de muerte.

La cuenta atrás para despedirnos del 2019 está en su recta final. Para conseguir que todos los colectivos, y también los animales, puedan pasar tranquilos al 2020, la Asociación Animalista Libera y la Fundación Franz Weber apelan a la empatía y al respeto con los que más sufren los efectos de los estruendos y piden no tirar petardos en Nochevieja.

Los animalistas avanzan que realizarán una propuesta al Procurador del Común y a la Junta de Castilla y León para sustituir los espectáculos pirotécnicos por otros menos lesivos y así proteger a personas vulnerables y animales, especialmente en estas fechas.

En lugar de los petardos, argumentan, se pueden emplear espectáculos de luz o fuegos de artificio de menor impacto tanto emocional y físico como medioambiental.

LIBERA propone restringir el uso de productos que generen más de 80 decibelios, ya que la OMS alerta de que «un sonido superior a 85 decibelios supone un riesgo de pérdida auditiva si se repite en el tiempo». Los espectáculos pirotécnicos pueden superar los 110 db con «riesgo de daño inmediato» tal y como recoge la Comisión de Audiología de la Sociedad Española de Otorrinolaringología.

Además la asociación advierte que la reacción es superior en animales pues son más sensibles al ruido y los estruendos pueden causarles ataques cardiacos y la muerte, y en personas con TEA e hiperacusia en las que el efecto emocional puede llegar a sufrimientos tales que se autolesionen.

Los efectos contaminantes de la pirotecnia derivados de la combustión de los elementos usados en la fabricación de los artefactos como el aluminio o el cloro, son también una razón de peso para su prohibición.

La organización apuesta por seguir el ejemplo del gobierno argentino, que ha prohibido recientemente a la administración pública la realización de espectáculos con estruendo.

La petición «Pirotecnia Cero» va dirigida tanto a las Administraciones como a particulares, y desde ambos colectivos recuerdan que está prohibido detonar petardos en vía pública y es necesaria una autorización municipal por seguridad, para poder hacerlo.

LIBERA apela a la empatía con todos aquellos seres vivos que sufrirán solos y sin protección los efectos lesivos de la pirotecnia incluso con riesgo de muerte, como los integrantes de las colonias felinas y los animales albergados en perreras.