El poeta y novelista Benjamín Prado protagonizó este 19 de febrero en el Aula de San Quirce el homenaje académico que la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce tributa anualmente a Antonio Machado con motivo del aniversario de su fallecimiento en Colliure, el 22 de febrero de 1939. La conferencia, organizada en colaboración con el Instituto Cervantes, reunió a un numeroso público que disfrutó con las palabras del conocido escritor.
– Cinco siglos de arte a un clic –
Conferencia en tributo a Antonio Machado
El vicedirector de la Academia, Juan Luis García Hourcade, presentó a Prado como un autor que encarna la mezcla de oficio y compromiso civil característica del poeta sevillano. Además, subrayó el hilo que une a ambos: la exigencia machadiana de «hablar sin silenciar el nombre de las cosas» y la célebre advertencia: «Haced política; si no la hacéis alguien la hará por vosotros y probablemente contra vosotros».
En una conferencia íntima y combativa, Benjamín Prado defendió la extraordinaria vigencia de Machado. Se trata de un autor que, subrayó, fascina por igual a escritores «de veinte, treinta, cuarenta o cincuenta años» gracias a su claridad, profundidad y capacidad de conexión atemporal.
«Es un escritor cuya claridad, cuya profundidad, cuya facilidad para engancharte no muere con el tiempo; al contrario, se multiplica». El conferenciante evocó su relación personal con Rafael Alberti, a quien conoció a los diecisiete años y acompañó en peregrinaciones a la tumba de Leonor en Soria y a los paisajes segovianos.

La influencia y figura del autor
Igualmente repasó la admiración que Machado despertó en poetas de la generación del 50, como Ángel González, Gil de Biedma; y aludió a la influencia machadiana en su propia línea estética, la llamada «otra sentimentalidad», heredera directa de la «nueva sentimentalidad» de Machado. Un arte humanista, accesible y dialogante con el lector.
Prado criticó con dureza las manipulaciones posbélicas de la figura del poeta, desde los intentos franquistas de presentarlo como «apolítico», o casi afín al bando vencedor; hasta las reducciones que amputaron su militancia republicana.
El poeta desmontó la aparente sencillez de Machado comparándola con la de Joan Miró. «Parece que cualquiera puede hacerlo, pero inténtenlo y verán el desastre». En este sentido, ilustró la precisión milimétrica de versos como los del Retrato («Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla…»); y celebró la «trampa» de esa economía verbal que, según Paul Valéry, consiste en colocar «las mejores palabras en el mejor orden».
Un volumen que continúa los versos de Machado
Prado cerró recordando el volumen colectivo, ‘Estos días azules y este sol de la infancia. Poemas para Antonio Machado’. Este fue editado por Visor en 2018 con motivo de su número 1.000. En dicha obra, más de un centenar de poetas vivos de España e Hispanoamérica continuaron los famosos versos hallados en el bolsillo de Machado cuando murió. El libro agotó tres ediciones en apenas dos meses. El propio Prado recitó su contribución, un poema titulado ‘El derrotado’.
El acto concluyó con un aplauso sostenido y la certeza, compartida por los asistentes, de que Antonio Machado sigue siendo, en palabras de García Hourcade, «nuestro contemporáneo más necesario».

El domingo, 22 de febrero, a las 17:00 horas, la Casa Museo del poeta en Segovia acogerá el acto popular de homenaje a Machado, con ofrenda floral y recitado de poemas.








