La Navidad ha llegado a este pueblo segoviano y lo ha hecho para quedarse. Este domingo ha concluido la primera edición de la Feria Navideña de San Andrés, un evento que ha transformado la plaza, las calles y el entorno del castillo de Turégano en un auténtico escenario festivo tras más de dos meses de trabajo artesanal de los vecinos. El resultado: un fin de semana de lleno absoluto, ambiente familiar y una respuesta masiva que consolida esta cita como uno de los nuevos referentes navideños de la provincia.
Impulsada por el Ayuntamiento de Turégano y la Asociación Madre del Caño, con el apoyo de la Diputación de Segovia, la feria nace con clara vocación de continuidad. Su propuesta —que mezcla tradición, creatividad y participación— ha demostrado que el espíritu de la Navidad puede transformar un pueblo entero.
Una plaza convertida en ágora navideña
El mercadillo navideño, formado por artesanos y productores locales, se convirtió en uno de los puntos más concurridos del fin de semana. Hasta allí se acercaron el presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, la vicepresidenta segunda, Magdalena Rodríguez, y el alcalde, Juan Montes.
De Vicente destacó que la antigua feria agrícola “ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia”, subrayando que Turégano continúa siendo “un referente de participación y compromiso vecinal”. La plaza, afirmó, “vuelve a ser esa ágora donde la gente se reúne, celebra y reconoce el valor del trabajo colectivo”.
Rodríguez, por su parte, puso en valor que esta nueva feria es “un ejemplo de cómo la colaboración entre administraciones y ciudadanía puede modernizar una tradición y proyectarla hacia el futuro”. La diputada avanzó que la Diputación continuará respaldando iniciativas que combinen creatividad, participación y desarrollo rural.
Un pueblo volcado con su Navidad
Uno de los elementos más llamativos de la feria ha sido la decoración artesanal, elaborada por alrededor de un centenar de vecinos. Más de dos meses dedicados a crear piezas, adornos y detalles que han llenado de magia las calles y han generado un fuerte sentimiento de comunidad incluso antes de la inauguración.
Durante el fin de semana se desarrolló un completo programa de actividades: pintacaras, talleres familiares, música, cocido popular (también apto para celíacos), la visita de Papá Noel y sus elfos, y una animada sesión de DJ el sábado por la noche. El concierto de Daniel Romano, acompañado de chocolate caliente solidario a beneficio de la AECC, reunió a decenas de asistentes.
El domingo, la charanga Falu&Cia puso el ritmo del vermú, antes de la multitudinaria cata de vinos con la que cerró la feria.
Gran despuesta
La organización subraya que la implicación del pueblo y la acogida del público han sido “extraordinarias”. Mónica Contreras, tesorera de la Asociación Madre del Caño, lo resume así: “Ver la plaza llena, los niños disfrutando, los puestos vendiendo y la gente emocionada demuestra que este proyecto tenía que hacerse realidad”.
Desde el Ayuntamiento confirman que esta primera Feria Navideña de San Andrés ha superado todas las previsiones, convirtiéndose en un impulso para el comercio local, la artesanía y la vida cultural del municipio. Una iniciativa que ha logrado algo más que un evento: ha traído oficialmente la Navidad a Turégano.










