Castilla y León va a reducir el número de alumnos por aula. Así lo ha acordado este jueves el Consejo de Gobierno que ha apostado por rebajar la ratio de alumnos/aula.

Así, el Infantil se pasará de 25 a 22 alumnos por clase. En Educación Secundaria Obligatoria baja 30 a 27. Y en Bachillerato de 35 a 32.

En cuanto a la dotación del profesorado por unidad escolar, aumentará en todas las enseñanzas, también en los especialistas para la atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo: maestros de las especialidades de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje y Educación Compensatoria.

Además, se mejorará la dotación a los centros rurales agrupados (CRA), recogiendo expresamente por primera vez el mantenimiento de unidades con tres alumnos y flexibilizando las ratios de estudiantes por grupo cuando haya varios niveles educativos. Finalmente, disminuirá el horario lectivo de los docentes.

El objetivo es que Castilla y León «siga siendo referente en calidad y equidad en la enseñanza», ha dicho el Consejero de Economía y Hacienda, y portavoz Carlos Fernández Carriedo.