Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología indican que hasta el próximo jueves, 23 de agosto, las temperaturas van a oscilar en la provincia entre los 20 y los 35 grados, siguiendo con la estela que ha dejado el fin de semana, cuando se registró una temperatura máxima de 36 grados entre las 14:00 y las 20:00 horas en la Meseta segoviana y 34 grados en el Sistema Central.

Para minimizar los daños por el exceso de calor, ya que el umbral para Segovia que marca el límite de las situaciones de peligro por altas temperaturas está en 34 grados, la Subdelegación del Gobierno en la capital del Acueducto recomienda beber agua o líquidos con frecuencia, independientemente de la actividad física que esté se esté realizando; no abusar de líquidos con cafeína o grandes cantidades de azúcar, ya que éstos hacen perder más líquido corporal. Asimismo, recomienda no beber bebidas alcohólicas tampoco.

A pesar de que cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, la Subdelegación recomienda prestar especial atención a los bebés y niños pequeños, mayores y personas con enfermedades que puedan agravarse con el calor y la deshidratación como, por ejemplo, las enfermedades cardíacas. Asimismo, es conveniente permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados; reducir los esfuerzos físicos entre las horas de más calor (de 12:00 a 17:00 horas), procurando no practicar deportes al aire libre entre estas horas; o usar ropa clara, ligera, holgada y que deje transpirar.

Es muy importante también el estacionamiento de los vehículos. Se recomienda hacerlo a la sombra y no dejar nunca a nadie en el interior del vehículo, especialmente a niños, ancianos o enfermos crónicos.

Los medicamentos han de permanecer el lugares frescos, de modo que el calor no pueda alterar su composición y su efecto. Y las comidas deberán de ser ligeras y con ingredientes qe ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor, como ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.

Por último, la Institución segoviana recuerda los principales indicadores de un golpe de calor, recomendando consultar a un médico si alguno de estos síntomas se prolongase durante más de una hora. “Conviene recordar que un golpe de calor ocasiona que el cuerpo sea incapaz de controlar la temperatura, que va aumentando rápidamente y que puede alcanzar hasta los 40,6 grados. Los síntomas principales de un golpe de calor son calor, sequedad, piel roja, pulso rápido, dolor intenso de cabeza, confusión y pérdida de conciencia. Además, puede ocasionar calambres musculares y agotamiento (con debilidad, fatiga, mareos, náuseas y desmayo)”, concluye.

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