pueblo de Segovia con enterramientos
Img/Google Maps-captura

En la provincia de Segovia, donde la despoblación marca el pulso de muchos municipios rurales, hay localidades que resisten. Es el caso de Aldealcorvo, que según los datos más recientes del padrón publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) se ha convertido en el municipio más pequeño de Segovia con 15 vecinos censados en 2025.

El «podio» de los pueblos con menos habitantes de Segovia suele variar ligeramente en cada actualización del padrón. Hasta hace poco, el primer puesto lo ocupaba Ventosilla y Tejadilla, con 17 habitantes en 2024. Sin embargo, el descenso de población ha situado este año a Aldealcorvo en la cabeza del ranking.

Img/JorgeYagueEncinas-Wikipedia

Un pueblo con raíces profundas

Pese a su reducido tamaño, Aldealcorvo atesora un patrimonio histórico notable. En sus alrededores se han documentado enterramientos visigodos, además de cuevas que, según la tradición, estuvieron habitadas en épocas pasadas. El entorno del río San Juan (también conocido como arroyo Prádena, afluente del Duratón) añade valor paisajístico a la localidad.

El municipio conserva además elementos patrimoniales destacados, como la iglesia parroquial dedicada a San Martín de Tours o un vía crucis de piedra que forma parte de su identidad cultural.

Iglesia de San Martín de Tours Img/Rastrojo – Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=159975803

Su historia administrativa también refleja cambios importantes: hasta finales del siglo XIX, el pueblo era conocido como Aldealcorbo, y en distintos momentos llegó a integrar territorios de municipios despoblados, como San Martín de la Varga y La Aldehuela.

Uno de los aspectos más llamativos de Aldealcorvo es su gentilicio: «corvato», una denominación poco habitual que, además, puede generar confusión con «corbato», propio de Gomezserracín.

La localidad también mantiene vínculos culturales con la llamada gacería, una variante lingüística tradicional vinculada a los tratantes y trilleros de la zona de Cantalejo, lo que añade un valor etnográfico singular a su identidad. Este «idioma» local estaba presente en los pueblos del Ochavo de Cantalejo, como Aldealcorvo.