Segovia vuelve a situar el foco en la gestión de su casco histórico tras el asfaltado provisional de la calle San Agustín, una intervención que ha generado críticas tanto en el ámbito político como entre los vecinos.

El Ayuntamiento informó este jueves de la finalización de “actuaciones urgentes” en San Agustín, San Facundo y la plaza del Doctor Laguna, con el objetivo de garantizar la seguridad y mejorar la circulación ante el deterioro del pavimento. Según el Consistorio, se trata de una solución provisional, a la espera de una intervención integral futura que recuperará el adoquinado tradicional.

“Estas intervenciones permiten dar una respuesta rápida mientras se avanza en una solución definitiva”, señalan fuentes municipales en redes sociales, que insisten en que el asfaltado no es permanente.

Críticas por el impacto en el casco histórico

La actuación ha abierto un nuevo debate en una ciudad reconocida como Patrimonio de la Humanidad, donde el uso de materiales tradicionales forma parte de su identidad urbana. Desde la oposición han criticado la misma, lo ha hecho Clara Martín (PSOE), lamentando que «Después de tres años sin el mantenimiento que necesitaba esta calle, el resultado está a la vista: un viario gravemente deteriorado, colectores al límite y una situación que el propio Gobierno municipal del PP del alcalde Mazarías ha dejado llegar hasta la urgencia». «Es una barbaridad asfaltar y encima a trozos, es horroroso y un atentado contra el patrimonio y el sentido común. Una nueva improvisación de 100.000 euros que es provisional»; denuncia el socialista Sergio Iglesias.

También en redes sociales, la reacción ha sido inmediata. Numerosos vecinos han expresado su rechazo a lo que consideran una pérdida de esencia del casco histórico. Algunos comentarios comparan la intervención con “enlucir el Acueducto” o alertan de que el asfaltado “no da la imagen ni la sensibilidad que requiere una ciudad Patrimonio”.

Otros usuarios, sin embargo, defienden la medida por motivos prácticos, señalando que el estado de las calles dificultaba el tránsito y que el asfaltado puede mejorar la circulación, especialmente para el transporte público.

Un problema recurrente

El deterioro del adoquinado en varias calles del casco antiguo no es nuevo. El paso de vehículos pesados, especialmente autobuses, y el desgaste acumulado han provocado en los últimos años baches e irregularidades.

Este contexto, explica el equipo de Gobierno, ha llevado al Ayuntamiento a optar en esta ocasión por una intervención rápida, aunque temporal, que permita mantener la operatividad de la vía mientras se diseña una solución más duradera.