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El grupo municipal Segovia en Marcha ha mostrado su rechazo al proyecto de presupuestos del Ayuntamiento y ha responsabilizado directamente al alcalde, José Mazarías, del retraso en su aprobación. Según la coalición, «si Segovia no tiene presupuestos aprobados a estas alturas es porque el señor Mazarías no ha querido, no porque no haya tenido opciones para sacarlos adelante».

El portavoz, Guillermo San Juan, ha asegurado que el equipo de Gobierno podría haber sacado adelante las cuentas «hace meses» vinculándolas a una moción de confianza, una opción que, a su juicio, se ha descartado por «cálculo partidista». En este sentido, acusa al alcalde de priorizar los intereses del Partido Popular a nivel regional frente a las necesidades de la ciudad.

Desde la formación también critican lo que consideran una estrategia de «victimismo» por parte del Gobierno local, al entender que sí existían alternativas para aprobar el presupuesto. Además, advierten de la incertidumbre política en torno a las negociaciones, señalando que el papel de Vox podría ser determinante y que el desenlace podría depender de decisiones tomadas fuera de Segovia.

«No se puede descartar un nuevo culebrón con la franquicia de Abascal en el marco de las negociaciones autonómicas y que, con toda la incertidumbre que esto genera, los presupuestos de Segovia puedan terminar decidiéndose fuera de la ciudad, en Madrid o Valladolid», ha señalado la coalición.

Una propuesta de presupuesto «desequilibrada, inconsistente y poco realista», según Segovia en Marcha

En cuanto al contenido del documento, Segovia en Marcha califica la propuesta «desequilibrada, inconsistente y poco realista». Entre sus principales críticas, destacan la falta de inversión suficiente en barrios, el aumento de partidas destinadas a empresas concesionarias «sin garantías de mejora del servicio público» y la priorización del sector turístico.

La coalición pone especial énfasis en la política de vivienda, denunciando la ausencia de inversión en vivienda pública y cuestionando los nuevos desarrollos previstos. Asimismo, alertan de que la inversión en colegios públicos “apenas cubre la mitad” de las necesidades existentes.

Otro de los puntos señalados es la prioridad otorgada a proyectos como el centro de interpretación del Acueducto, que, según critican, concentra recursos que podrían destinarse a mejoras básicas en los barrios. En el ámbito cultural, advierten de una posible «dedocracia» en la asignación de fondos, mientras que en servicios sociales cuestionan que se destinen «más del doble de recursos a publicidad y protocolo»  que a entidades sociales.

Por último, Segovia en Marcha también ha criticado la amortización anticipada de deuda realizada por el Ayuntamiento, al considerar que ha reducido la capacidad inversora del presupuesto al destinar ocho millones de euros al pago adelantado a entidades bancarias.