El Ayuntamiento de Segovia afronta la fase final del proyecto de renaturalización de cuatro plazas del barrio de Nueva Segovia, con el inicio de los trabajos de asfaltado y la continuación de la plantación de especies arbustivas.
Las plazas de Calderón de la Barca y Tirso de Molina son las primeras en las que se están ejecutando las labores de fresado del firme, paso previo al asfaltado que permitirá dejar completamente operativas las zonas de estacionamiento. Está previsto que estos mismos trabajos se desarrollen la próxima semana en las plazas de Fernando de Rojas y Bécquer.
De forma paralela, continúan las actuaciones de mejora ambiental con la plantación de vegetación, la instalación del sistema de riego y la ejecución de los últimos remates de obra, que incluyen tareas de pintura y señalización viaria.
Tal y como han trasladado desde el Consistorio, el proyecto permitirá transformar estos espacios urbanos en «entornos más verdes, frescos y agradables», gracias a la incorporación de pavimentos drenantes, vegetación autóctona, zonas de sombra natural y mobiliario accesible.
‘Espacios de oportunidad: Acueductos de biodiversidad’
La intervención forma parte del proyecto ‘Espacios de oportunidad: Acueductos de biodiversidad’, impulsado con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y financiado por la Unión Europea a través del programa NextGenerationEU.
Además de la actuación en Nueva Segovia, el proyecto contempla otras intervenciones en distintos puntos de la ciudad, como la recuperación de alcorques y microespacios verdes en el barrio de la Albuera; la regeneración natural de la cabecera del valle de Tejadilla y la creación de huertos ecológicos de biodiversidad; el acondicionamiento ambiental en espacios libres de uso público junto a la avenida Vicente Aleixandre; la creación de una nueva zona de biodiversidad en la avenida Gerardo Diego; el acondicionamiento de un espacio natural entre el cementerio y el camino de la Presa y la eliminación de especies invasoras en el casco histórico de la ciudad.
El presupuesto global asciende a cuatro millones de euros, de los que 3,2 millones proceden de fondos europeos y 800.000 euros son aportados por el Ayuntamiento.













