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La dificultad para cubrir determinados puestos de trabajo también afecta a la provincia. Entre las ocupaciones de difícil cobertura detectadas en Segovia figuran los profesores de Formación Profesional (FP), una carencia que se enmarca en un problema más amplio de falta de mano de obra que atraviesa Castilla y León y que se ha intensificado tras la pandemia.

Así lo recoge el informe Necesidades de empleo en las empresas de Castilla y León, elaborado por el Consejo Económico y Social (CES), que alerta de un desajuste estructural relacionado con la escasez de la mano de obra y el desajuste entre las competencias que demandan las empresas y las que ofrece la población activa. Un fenómeno que, aunque es generalizado en la Comunidad, presenta matices específicos en cada provincia.

Castilla y León duplica las vacantes de empleo desde 2018

En el caso segoviano, la falta de docentes de FP se suma a un escenario en el que muchas empresas encuentran dificultades para cubrir vacantes. Más allá del ámbito provincial, Castilla y León se sitúa entre las comunidades con mayor tasa de vacantes de empleo del país en el periodo 2021-2024, junto a Navarra, Aragón, Canarias y Madrid. Según el informe, la Comunidad ha pasado de algo más de 4.000 vacantes en 2018 a cerca de 9.700 en la actualidad, una evolución similar a la registrada en el conjunto de España, donde se ha duplicado el número de puestos sin cubrir hasta alcanzar los 150.000 en el tercer trimestre de 2025 (70.000 en 2018).

17 oportunidades laborales en la provincia de Segovia

El CES advierte de que esta evolución contrasta con la de otras regiones con características socioeconómicas similares y apunta a un problema estructural de escasez de mano de obra. Desde 2020, la disponibilidad de trabajadores se ha convertido en un factor cada vez más limitante para la actividad empresarial: si a finales de ese año solo el 13,3% de las empresas lo consideraban un obstáculo relevante, en 2025 el porcentaje alcanza el 45,6%.

Este problema afecta con mayor intensidad a las pequeñas empresas, especialmente a las que cuentan con menos de diez empleados, y se deja sentir con fuerza en sectores como la hostelería, la construcción y la agricultura, que son también los que más reducen o frenan sus inversiones ante la falta de personal.

Hostelería, construcción y sanidad, los sectores más afectados

El informe identifica un patrón común en todas las provincias de Castilla y León. La hostelería (con camareros y cocineros) presenta problemas de cobertura casi generalizados, al igual que el transporte, con escasez de conductores de camión, y la construcción, donde faltan albañiles y electricistas. A ello se suma la falta de profesionales sanitarios, como médicos y enfermeros, especialmente en provincias como León, Soria y Valladolid. Las causas se repiten en todo el territorio: falta de candidatos y desacuerdo con las condiciones laborales.

No obstante, existen diferencias provinciales. Mientras León y Salamanca presentan necesidades muy diversas, incluidos perfiles muy técnicos como analistas web, programadores y terapeutas ocupacionales, Palencia concentra sus carencias en perfiles más concretos, sobre todo vendedores y camareros. Segovia, por su parte, destaca por la dificultad para cubrir plazas docentes en FP, una cuestión clave para la formación de futuros profesionales. Burgos, por su parte, necesita especialmente trabajadores ganaderos.

Los costes de contratación supone la no apertura de vacantes

Pero, el informe no solo pone el foco en la falta de mano de obra, también en los costes asociados de cubrir las vacantes. El estudio de los motivos que alegan las empresas para no tener vacantes abiertas permite identificar un cambio relevante a partir de 2021: mientras disminuye el porcentaje de aquellas que alegan que no necesitan más trabajadores, aumentan los de empresas que dicen no tener vacantes abiertas por los costes asociados a las mismas o por otros motivos. En el caso de Castilla y León, esta tendencia es más marcada e intensa que en el conjunto de España.

Así pues, según el informe, en Castilla y León se está produciendo en los últimos años un incremento de la no apertura de vacantes «por considerar las empresas que afrontarían elevados costes, sobre todo de contratación». La actual tendencia creciente que se apreciaba en el conjunto de España, y de Castilla y León, está relacionada con las empresas de menos de 50 trabajadores, que son las que más alegan no abrir vacantes por razón del elevado coste de contratación.

Si se analiza por sectores, la construcción es el que reporta mayores porcentajes de empresas que alegan no tener vacantes, debido al elevado coste de contratación.

Recomendaciones: empleo, vivienda y movilidad

Ante este escenario, el CES plantea 35 recomendaciones, entre las que destaca la «urgencia» de mejorar la intermediación laboral de los servicios públicos de empleo «a fin de conectar mejor la oferta y la demanda de puestos de trabajo en la Comunidad»; así como reforzar la coordinación entre el sistema educativo y el mercado de trabajo «de modo que se oriente y se forme adecuadamente a las personas demandantes sobre los puestos más demandados y las posibilidades de formación, para casar oferta y demanda con la máxima eficacia». También propone vincular las políticas de empleo con las de vivienda y transporte para facilitar la movilidad dentro de la Comunidad.

Asimismo, el informe apuesta por mejorar salarios y condiciones laborales en conciliación, jornada, teletrabajo y en el ámbito de la negociación colectiva para atraer y retener talento, especialmente joven; así como por reforzar la formación para el empleo, el relevo generacional en oficios agroindustriales y el papel de la inmigración como vía para paliar la escasez de mano de obra. Todo ello, con especial atención al impacto de las tecnologías STEM y la inteligencia artificial en el mercado laboral.