La primera semana de huelga médica ha dejado una huella clara en la sanidad pública, también en Segovia. Así lo valora CESM Segovia (Confederación Estatal de Sindicatos Médicos), que considera «muy satisfactorio» el desarrollo de los paros, no tanto por el porcentaje de seguimiento como por el efecto real que han tenido sobre la actividad asistencial y, sobre todo, por la visibilidad de un conflicto que los médicos llevan años denunciando.
La huelga médica deja un fuerte impacto en Segovia y en Castilla y León
En la provincia se cancelaron 511 consultas de medicina familiar y pediatría, una cifra que forma parte de un impacto mucho mayor a nivel autonómico, donde se superaron las 59.000 consultas aplazadas. A ellas se suman 1.200 cirugías no urgentes y 2.964 pruebas diagnósticas suspendidas en toda la Comunidad. Datos que, para el sindicato, evidencian que la afectación en la atención a los pacientes ha sido muy superior al seguimiento oficial de la huelga, cifrado en torno al 30% en atención hospitalaria.
«Balance satisfactorio por la participación y repercusión lograda«, explica Ignacio Verdú, secretario general de CESM Segovia. «Ha sido un éxito porque, aunque los números (de seguimiento de la huelga) no sean muy elevados, sí lo ha sido el impacto sobre la asistencia, pues se han aplazado prácticamente todas las intervenciones quirúrgicas no urgentes u oncológicas», señala.
No obstante, desde el sindicato insisten en que nadie quería llegar a este escenario, ya que «los médicos son los primeros en lamentar esta situación», que choca frontalmente con su vocación. «En nuestro ADN está la asistencia al ciudadano», expresa Verdú. Sin embargo, denuncian la falta de respuesta del Ministerio a reivindicaciones que consideran básicas: la jornada laboral, el reconocimiento profesional y la necesidad de un estatuto propio para la profesión médica; lo que motivó la convocatoria de los paros y movilizaciones.
CESM recuerda que, mientras desde el Gobierno se habla de reducir la jornada laboral general a 37,5 horas semanales, los acuerdos firmados por los sindicatos mayoritarios permiten a los médicos jornadas de hasta 45 horas semanales, ampliables si la situación lo requiere. Una contradicción que, según el colectivo, perpetúa la sobrecarga laboral y el desgaste de unos profesionales con más de una década de formación y una enorme responsabilidad sobre la salud de los pacientes.
Los médicos «son los encargados de diagnosticar, tratar, prescribir e intervenir a los pacientes», por lo que su formación «bien merece esa consideración y especificidad en el marco del contexto laboral», defienden desde el sindicato, que subraya que sus demandas no responden a intereses ideológicos ni políticos, sino a la reivindicación de un escenario que consideran «justo» y a la defensa de unas condiciones «lógicas»; pero también por la protección de la calidad de la sanidad pública. «Una buena sanidad exige unos buenos profesionales», recalca Verdú.
Próximos paros
En caso de que no hubiera avances en la negociación con el Ministerio de Sanidad, CESM asegura que se mantendría el calendario de movilizaciones. Si no hay cambios, los próximos paros están previstos del 16 al 20 de marzo, del 27 al 30 de abril, del 18 al 22 de mayo y del 15 al 19 de junio. Una hoja de ruta que, lejos de buscar el conflicto, pretende visibilizar una realidad que los médicos consideran insostenible.








