La provincia de Segovia ha alcanzado en 2025 un índice de envejecimiento del 182,9%, lo que significa que ya hay casi 183 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16, según el último análisis del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo de la Fundación Adecco, elaborado a partir de datos del INE. Aunque se sitúa como la provincia menos envejecida de Castilla y León, el dato confirma una tendencia sostenida al alza que plantea importantes desafíos sociales y laborales.
Castilla y León bate su récord histórico de envejecimiento
El caso de Segovia se enmarca en una realidad aún más acusada a nivel autonómico. Castilla y León ha alcanzado en 2025 el mayor nivel de envejecimiento de su historia, con un índice del 230,7%, tras experimentar el mayor incremento interanual de toda la serie histórica, con un aumento de 6,8 puntos porcentuales respecto a 2024. En términos prácticos, la Comunidad cuenta ya con casi 231 personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 16, una cifra que supera en 82,7 puntos la media nacional, situada en el 148%.
Este dato convierte a Castilla y León en la tercera comunidad más envejecida de España, solo por detrás de Asturias y Galicia, y muy por encima del conjunto del país, donde el envejecimiento también ha marcado un nuevo máximo histórico.
– Segovia como destino destacado en FITUR –
Por provincias, Zamora lidera el ranking autonómico (y nacional) con un índice del 340%, seguida de León (277,9%), Salamanca (252,4%), Palencia (243,8%), Ávila (221,7%), Soria (207,4%), Burgos (202,5%) y Valladolid (196,7%), mientras que Segovia presenta los valores más moderados, aunque igualmente preocupantes.
Tal y como señalan desde la Fundación Adecco, detrás de esta realidad se combinan diferentes factores, especialmente, una natalidad «persistentemente baja» y una esperanza de vida en aumento, «que configuran un escenario demográfico cada vez más desequilibrado».
El envejecimiento en Castilla y León se ha disparado en los últimos cinco años
«Castilla y León es una región envejecida desde el año 1992″, apunta el informe; ejercicio en el que su índice de envejecimiento superó por primera vez el 100%. Según las conclusiones que han obtenido a partir de los datos del INE, en la década de los años 90, el envejecimiento de la población en la región «aumentó de forma notable», debido a la salida de personas (principalmente jóvenes) que emigraron a otros territorios en busca de oportunidades laborales. Posteriormente, entre 2002 y 2013 se produjo «cierta contención» a partir del «efecto de la inmigración, que contribuyó a rejuvenecer la estructura demográfica de la Comunidad».
«Desde 2013, el envejecimiento de la población en Castilla y León no ha dejado de crecer». Esto ha sido consecuencia de tres factores principales: la baja natalidad, el aumento de la esperanza de vida y la salida de población joven hacia otras regiones en busca de oportunidades laborales. En 2020, el número de personas mayores de 64 años duplicó al de menores de 16 en Castilla y León, una tendencia que sigue acelerándose. Desde entonces, y durante el último lustro, «el envejecimiento se ha disparado un 14% en la región».
Un desafío estructural para el empleo
El análisis, que lleva por título Envejecimiento y edadismo laboral, señala que este envejecimiento progresivo tiene un impacto directo en el mercado de trabajo, donde el peso de la población sénior es cada vez mayor, mientras persisten dificultades para su plena integración laboral.
En este contexto, desde la Fundación Adecco alertan de que el edadismo continúa siendo una barrera estructural, especialmente para las personas mayores de 45 años, que concentran casi la mitad del paro de larga duración. En España, el 34% de las personas desempleadas se encuentran en paro de larga duración, un porcentaje que se eleva hasta el 48,5% entre los mayores de 45 años, aumentando progresivamente con la edad.
«El índice de envejecimiento no deja de crecer y esta realidad demográfica coloca a nuestro país ante un desafío estructural que no admite más demoras», señala Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, quien insiste en que el edadismo laboral es “un profundo contrasentido” en un contexto de falta de relevo generacional. «Nuestro mercado laboral no puede permitirse prescindir de la experiencia y la capacidad productiva de los profesionales mayores de 45 años», concluye.
Apostar por el talento sénior y nuevas soluciones
En este sentido, el informe destaca que la apuesta por el talento sénior será clave para sostener el tejido productivo a medio y largo plazo, junto con la activación de personas inactivas con capacidad para trabajar —como personas con discapacidad—, el impulso de políticas migratorias orientadas al empleo y el aprovechamiento de la Inteligencia Artificial para automatizar tareas repetitivas y mejorar la productividad.
Una combinación de factores que, según los expertos, será determinante para afrontar un envejecimiento que en Castilla y León, y también en Segovia, ya no es una previsión futura, sino una realidad consolidada.








