Cuidar es sostener vida. ¿Por qué es importante el Día Internacional de la Enfermería?
Fecha:
Compartir:
Cada día están ahí. En una habitación de hospital durante una madrugada complicada, en un consultorio rural donde conocen a cada paciente por su nombre, en una residencia, en una ambulancia o en el domicilio de una persona mayor que vive sola.
Este 12 de mayo, Día Internacional de la Enfermería, las enfermeras y enfermeros segovianos vuelven a reivindicar su papel esencial dentro del sistema sanitario y a reclamar mejoras para una profesión que consideran «imprescindible para la salud de las personas y el futuro de la sanidad». Y no es para menos. Ellos son los que cuidan, los que sostienen. Muchas veces lejos del foco, pero siempre en el centro de la vida de quien los necesita.
Para María José Uñón, presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de Segovia, esta fecha tiene un significado especial. «Es nuestro día, es el día en que conmemoramos el nacimiento de Florence Nightingale, considerada la creadora de la enfermería moderna y referente universal. Es el día que nos hacemos visibles en todo el mundo, una jornada de reconocimiento a nuestra profesión», explica.
«Muchas veces no se conoce todo el trabajo que hacemos más allá del hospital», señala Uñón. Porque las enfermeras no solo curan heridas o administran tratamientos. También educan en salud, previenen enfermedades, acompañan en procesos difíciles y sostienen emocionalmente a pacientes y familias en algunos de los momentos más delicados de sus vidas. «Estamos en todos los ámbitos», resume.
El lema elegido este año por el Consejo Internacional de Enfermería, “Nuestras enfermeras. Nuestro futuro. Las enfermeras empoderadas salvan vidas”, pone el foco precisamente en esa necesidad de reforzar la profesión y darle más capacidad dentro del sistema sanitario. «Cada día las enfermeras salvan vidas y las mejoran, y su impacto es mayor cuando cuentan con el empoderamiento adecuado», defiende la presidenta colegial, que insiste en la necesidad de impulsar cambios estructurales para aprovechar plenamente el potencial de la profesión.
Entre las principales reivindicaciones del colectivo sigue estando la reclasificación profesional al grupo A1, una demanda histórica que consideran una cuestión de reconocimiento y justicia. «Somos grados universitarios igual que otros profesionales que sí están en A1. Tenemos un techo de cristal que nos bloquea», denuncia Uñón.
También reclaman un mayor desarrollo de la prescripción enfermera, convencidos de que «agilizaría la atención y reducir tiempos de espera» para los pacientes. Sin embargo, lamentan la lentitud con la que avanzan sus demandas. «Nos cuesta mucho avanzar y es necesario que se tomen decisiones a nivel central», afirma.
Otra de las grandes preocupaciones del colectivo es la falta de profesionales. En una provincia como Segovia, marcada por el envejecimiento de la población y la dispersión geográfica, las enfermeras desempeñan un papel fundamental, especialmente en Atención Primaria. «La esperanza de vida es mayor y aumenta la cronicidad. Eso quiere decir que los cuidados son cada vez más importantes, y quienes cuidamos somos las enfermeras y enfermeros. Nuestras compañeras y compañeros de Atención Primaria tienen un papel fundamental», explica Uñón.
Tal y como explica, actualmente, la principal preocupación de las enfermeras en Segovia es, al igual que en el resto de España, las plantillas. «Creemos que las plantillas deben de aumentar para igualar el ratio enfermera paciente de Europa», ya que, «con la plantillas adecuadas, se reduce la sobrecarga asistencial y permiten ofrecer cuidados seguros y de calidad».
Pero junto a las reivindicaciones laborales también aparece una preocupación creciente: las agresiones a profesionales sanitarios. «En los últimos años han aumentado y la sociedad tiene que concienciarse. No se puede permitir ningún tipo de agresión», subraya la presidenta.
Aun así, cuando se le pregunta por lo más gratificante de la profesión, la respuesta vuelve inevitablemente al cuidado: «saber que con tus cuidados ayudas a las personas , educas en salud, previenes enfermedades, y como dice el lema, salvas vidas”, resume.
Porque detrás de cada uniforme hay historias de noches interminables, de manos sujetadas en silencio y de personas que acompañan incluso cuando no hay cura posible. Y precisamente eso es lo que las enfermeras segovianas quieren recordar este 12 de mayo: que cuidar también sostiene el futuro.

