El 25 de octubre se celebra en Segovia la festividad de San Frutos, el conocido como “Santo Eremita”.Con el paso de los años se han establecido una serie de tradiciones como la que hasta no hace demasiados años determinada que el día se destinaba ” a pájaros” o lo que es lo mismo, a cazar pequeñas aves con diferentes técnicas. En la actualidad las tradiciones más reconocidas de San Frutos son el conocido como el  “milagro del paso de la hoja” , que se produce la madrugada anterior al día del patrón en la catedral de Segovia. Las sopas del santo, la respostería tradicional y algunas novedades con el paso de los años han ido dando aún más si cabe repercusión a una celebración puramente segoviana. La interpretación del Villancico de San Frutos el día 25 a las 12h en la Catedral también es una seña de identidad de la fiesta del patrón. En la actualidad, la venerable Cofradía de San Frutos, coordina las actividades del día del patrón respetando la tradición.

Paralelamente y en la Ermita de San Frutos en entorno de las hoces del duratón en el término municipal de Carrascal del río, cada 25 de octubre, muchos peregrinos se acercan a recordar la figura de Frutos.

Cuenta la historia que Frutos nació en Segovia en el año 642 en una familia rica con otros dos hermanos (Valentín y Engracia) que pronto perdieron a sus padres y que, con una vida un tanto alocada y derrochadora, no supieron hacer valer las enseñanzas cristianas de sus progenitores. Parece ser que Frutos convenció a sus hermanos para abandonar tan perniciosa vida y vendieron todos sus bienes y pasaron a dedicarse a la contemplación y oración a la orilla del río Duratón. Construyeron 3 ermitas para lograr su propósito de soledad y oración.

Con motivo de la invasión musulmana, Frutos en misión evangelizadora intentó la conversión de algunos de los que consideró infieles; defendió a grupos de cristianos que huían de los guerreros invasores y, cuenta la leyenda;  fue protagonista de algunos sucesos sobrenaturales. Falleció en el año 715.