El día 1 de diciembre es el señalado en el calendario como el ‘día Mundial del Sida’. Con el lema  ‘En la vía rápida para acabar con el Sida’, el objetivo para 2015 en la concienciación es el de “la necesidad de respuestas rápidas que permitan avanzar en el fin a la epidemia de esta enfermedad en 2030” tal y como se recoge en la Estrategia Onusida 2016- 2021. Este plan plantea como metas urgentes que, para el año 2020 en el mundo, el 90 % de los afectados estén diagnosticados, el 90 % estén en tratamiento y el 90 % de estas personas tenga una carga viral indetectable.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entorno a quince millones de enfermos tienen acceso a los tratamientos antirretrovirales; las nuevas infecciones por el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) se han reducido un 35 % desde 2000 y las muertes por sida han descendido un 42 % desde 2004. La conmemoración del ‘Día Mundial del Sida’ se entiende como vía para divulgar, difundir y destacar los esfuerzos individuales y colectivos para generar una mayor conciencia de lo que supone la enfermedad y mostrar la solidaridad internacional ante la pandemia.

En España, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, las comunidades autónomas y las ONG implicadas, a través del Plan Nacional sobre el Sida, también apoyan la celebración de esta efeméride sanitaria y lo hacen, en esta ocasión, con la campaña ‘Sin estigmas’, con la que se pretende incrementar el conocimiento general sobre la infección por el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), además de promover la igualdad de trato y la no discriminación de los personas afectadas.

‘Sin estigmas’ se centra en lograr la ‘cero discriminación’ social, laboral y en cualquier otro ámbito hacía los afectados por VIH/Sida y sus entornos y lo hace, además de con la concienciación social, empoderándoles para evitar la autoexclusión y fomentándoles habilidades personales que ayuden a afrontar posibles estigmas y discriminaciones.

El Sida en Castilla y León y Segovia 

En Castilla y León, según la última actualización del registro autonómico del Sida correspondiente al primer semestre de este año, había 3.092 casos de Sida acumulados, con una tase de incidencia acumulada de 1.238,94 casos por millón de habitantes.

En Segovia, en el mismo periodo, se contabilizan 103 casos acumulados, 85 varones y 18 mujeres, con una tasa acumulada de 647,2 casos por millón de habitantes. En la provincia, el año pasado se contabilizaron 4 nuevos diagnósticos de infección por VIH, que suponen una incidencia de 25,14 por millones de habitantes. Desde su puesta en marcha a finales de 2010 y hasta el pasado 30 de septiembre de este año se han realizado 4.925 test, de los que 67 dieron positivo, siendo por provincias éste su reparto: Ávila, 133; Burgos, 562; León, 843; Palencia, 123; Salamanca, 1.220; Segovia, 189; Soria, 199; Valladolid, 1.508; y Zamora, 148.

Respecto a los grupos de edad, considerando también de forma global los datos epidemiológicos, el grupo de edad con mayor afectación es el de entre 30 y 39 años, si bien, en el último año, el que presenta un mayor aumento es el de mayores de 49 años. En cuanto a las cifras acumuladas referentes al comportamiento de riesgo más frecuente en el conjunto de datos registrados, el primer lugar es para los usuarios de drogas intravenosas, con un 64,1% y le sigue en orden de relevancia la transmisión heterosexual y la homosexual, con un 19,2% y un 7,7% respectivamente.

Por su parte, el sistema de información de nuevas infecciones por el virus de inmunodeficiencia humana en Castilla y León recoge 111 nuevos diagnósticos en la Comunidad, lo que se traduce en una tasa de incidencia de 44,48 casos por cada millón de habitantes.

El 81,08 % de estos casos son en varones; la media de edad es levemente superior a los 41 años y el grupo de edad con más detecciones es el de 40 a 49 años, seguido por el de 30 a 39.

Cerrar la brecha

Para poner fin a la epidemia de Sida antes del año 2030, cumpliendo el objetivo de Onusida, es necesario “cerrar la brecha” que existe entre aquellas personas que tienen acceso a servicios (de prevención del virus de la inmunodeficiencia humana, tratamiento, atención, apoyo…) y las personas que se están quedando atrás.

La accesibilidad a la prueba del VIH, como medio para el conocimiento de la situación de contagiado y, por tanto, de la posibilidad de transmisión, es prioritaria para este logro y, en ese sentido, tanto las autoridades sanitarias y como las organizaciones sociales insisten: ‘Si tienes dudas, hazte la prueba’.

En Castilla y León, el año pasado, el 60 % de los nuevos diagnósticos ha sido tardío, con una media de diez años de infección sin conocer que eran portadores del virus de la inmunodeficiencia humana.

Esta situación manifiesta la importancia del diagnóstico temprano, tanto como medio para evitar la transmisión de la enfermedad como fórmula para que el inicio más rápido posible de los tratamientos existentes colabore a mejorar la evolución y la calidad de vida de las personas infectadas, incrementando su supervivencia.

La Consejería de Sanidad y el Consejo de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Castilla y León mantienen un acuerdo para el acceso a los test rápidos del virus de la inmunodeficiencia humana en farmacias repartidas en la Comunidad, que amplía y mejora la accesibilidad a las pruebas que se realizan a través de la red asistencial.

Las pruebas, confidenciales y que ofrecen resultados en poco más de veinte minutos, han de realizarse tras un período ‘ventana’ de tres meses transcurrida la práctica de riesgo y, en el caso de ser positivas, han de confirmarse posteriormente mediante otras técnicas.