El museo de Segovia, gestionado por la Junta de Castilla y León destaca como pieza del mes de junio, un busto realizado por el escultor sepulvedano Emiliano Barral. Se trata de un retrato escultórico de Blas Zambrano, realizado en 1923, que forma parte de la etapa segoviana de Barral, caracterizada por los retratos de los personajes de la vida cultural de la ciudad de los años veinte, en la que el artista participó activamente y de forma comprometida. Junto al de Blas Zambrano, destacan otros bustos realizados por el escultor como los de Ignacio Carral, Julián María Otero o Fernando Arranz.

Como detalle singular, la obra que escoge en junio el Museo para la actividad ‘pieza del mes’ forma parte de los fondos de la Diputación Provincial, con los que en la actualidad la institución colabora en la exposición temporal ‘Imago Urbis Romae. Ciudades Romanas de Segovia’; es por tanto lo que el propio centro cultural denomina una ‘pieza invitada’. La obra fue presentada a la Exposición de Artistas Segovianos en el Ateneo de Medina del Campo, con el título ‘Busto romano’; y fue precisamente el comentarista que reseñó la información de esta muestra para el semanario independiente ‘Segovia’ quien, sin proponérselo, otorgó a esta escultura el título que conserva en la actualidad: “¿Arquitecto del Acueducto? ¿Hombre en que lucha su condición de moralista catoniano con su ansia de sensualidad? Fin de la república o comienzo del imperio”.

La obra, tallada en granito patinado en oscuro, muestra líneas duras que crean planos con fuertes contrastes de luces y sombras, sin duda las características formales más acusadas de esta obra, donde el gesto firme y contenido y las formas rotundas evidencian una influencia del realismo de los bustos romanos. A este efecto contribuye, de modo decisivo, la talla directa de la piedra, superando artificios académicos y otras servidumbres, retomando viejas técnicas quizá más propias de cantero, elemento definitorio de su personalidad artística. Este busto es una de las obras más expuestas del escultor Emiliano Barral, nacido en 1896 en una familia de canteros –profesión a la que se dedicaba antes de descubrir su vocación escultórica– y fallecido en Madrid en 1936. El retrato de Blas Zambrano fue donado por el artista a la Diputación Provincial de Segovia en 1929 en agradecimiento a la pensión que se le había concedido en 1924 para ampliar sus conocimientos en escultura, pensión de tres mil pesetas que le llevó a Italia por un periodo de seis meses.

La inclusión de esta pieza en la exposición temporal ‘Imago Urbis Romae. Ciudades Romanas de Segovia’ completa la muestra de la producción artística de los hermanos Barral, Pedro y Emiliano, que se exhibe de forma permanente en la Sala G del Museo de Segovia, y cuya obra permite adentrarse en el panorama artístico español y segoviano de la segunda mitad del siglo XIX e inicios del XX. Los visitantes del Museo de Segovia podrán disfrutar del busto de Blas Zambrano en horario habitual de apertura del centro: de martes a sábados de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 horas, y los domingos de 10.00 a 14.00 horas.

Foto: detalle de la pieza del mes de junio en el Museo de Segovia