Vecinos y amigos de Sigueruelo –pequeña localidad de menos de 30 habitantes perteneciente a Santo Tomé del Puerto-han trabajado de forma altruista y cada uno en función de sus conocimientos y habilidades en la restauración de varios enclaves significativos del pueblo. En una jornada de trabajo popular que tiene lugar cada verano desde hace casi una década –recordando las tradicionales hacenderas tan frecuentes en la provincia en el pasado-, los vecinos de todas las edades han dedicado sus esfuerzos en varios trabajos de restauración y construcción.   

El objetivo principal ha sido la reconstrucción del murete que rodea la zona de aparatos para que los mayores hagan ejercicio físico. En este lugar, conocido popularmente como “Los Agapitos”, se erige desde hoy un nuevo muro de contención a un margen del arroyo, que además sirve para sentarse y descansar.

Asimismo, otra de las labores llevadas a cabo desde esta iniciativa que parte de la Asociación de Vecinos de Sigueruelo ha sido el arreglo de las fugas de la Fuente del Chorrillo y en la Fuente Honda, un espacio muy emblemático de la localidad convertido en zona de recreo hace unos años, se ha pintado el banco y la valla de madera.

Al finalizar la mañana de trabajo se ha ofrecido una paella popular de la que han disfrutado todos los vecinos.