Hablar de Dionisio Duque es hablar del pasado, presente y futuro de la gastronomía segoviana y cualquier momento es idóneo para recordar su figura trinchando con un plato un crujiente cochinillo asado en el Restaurante Casa Duque. Esta es la idea con la que Marisa Duque, hija y continuadora de la labor y buen hacer del ilustre hostelero segoviano reunirá a familiares, amigos, personalidades de la gastronomía nacional y medios de comunicación el miércoles en el Restaurante Casa Duque (calle Cervantes, 12, Segovia).

El encuentro tendrá lugar justo después del acto de homenaje que ha programado el Ayuntamiento de la capital a las 11.30 horas en la glorieta que lleva el nombre del Maestro Asador, a escasos metros del Acueducto. Se trata de la rotonda ubicada en la confluencia de la avenida Padre Claret con la calle San Gabriel, y conocida popularmente hasta 2016 como “rotonda de los Bomberos”.

El descubrimiento de la placa instalada a instancias del Consistorio segoviano completa la distinción a la figura de Dionisio Duque, Maestro Asador de Segovia, en el marco del Reglamento de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Segovia aprobado por el voto unánime de los 25 concejales en febrero de 2016, reconociendo así la contribución que el ilustre hostelero realizó a la gastronomía y proyección de la ciudad.

Dionisio Duque nació en Segovia en 1925, en una de las dependencias del restaurante que fundó su abuelo en 1895. Heredó de sus mayores el cuidado por la tradición y el cariño por el trabajo, así como el espíritu de innovación y difusión de los valores de los que eran merecedores la tierra de Segovia y la gastronomía de la zona.

Vivió en una etapa dinámica y llena de cambios, y él siempre estuvo atento a todas las innovaciones que mejorasen la calidad y el prestigio de su casa, al tiempo que se hizo reconocible para muchos españoles por su aparición en programas de televisión periódicos y revistas de la época, favoreciendo la proyección de la imagen de Segovia, de su riqueza gastronómica y su alto valor patrimonial y turístico. Para muchos españoles, la figura de Duque trinchando un cochinillo asado con el plato se convirtió en uno de los símbolos de Segovia, junto al Acueducto y el Alcázar.

Poseedor de numerosos premios y galardones, de los que siempre se sintió orgulloso y dedicó a su esposa María Luisa, también hija de hosteleros, ambos supieron transmitir el amor por el trabajo y la pasión por la gastronomía a sus hijos.

Así, heredera del mismo carácter que sus padres, desde el respeto a la tradición y el interés por seguir contribuyendo a la gastronomía segoviana del siglo XXI, su hija, Marisa Duque, es propietaria del mítico restaurante de la calle Cervantes y presidenta de la Fundación Dionisio Duque. Marisa ha conseguido que Casa Duque se convierta en toda una referencia de la restauración y un ente social más, con importantes aportaciones a la cultura y tradiciones de Segovia, impulsando la investigación culinaria y la mejora de una calidad, de la que Dionisio Duque fue un ejemplo a seguir.

Por todo ello, en el homenaje y posterior encuentro no faltarán personas relevantes de la alta gastronomía, integrantes de la Asociación de Amigos de la Buena Mesa, la red Saborea España (en la que se integra la entidad Saborea Segovia), o el Centro CADE y la Fundación Educación Activa, entre otras, así como destacadas figuras de la comunicación a nivel nacional.