La exposición ‘Hands truths’ inicia en Segovia un periplo de cinco años por medio mundo para dar a conocer la labor de los fotoperiodistas del New York Times. Las colecciones de cinco de ellos estarán en La Cárcel-Centro de Creación hasta el 29 de julio. El comisario de la muestra, Arthur Ollman, aseguró que es el lugar ideal para mostrar  60 instantáneas donde las personas protagonistas “están encarcelados y atrapados”, no sólo en cárceles, también por la guerra, la pobreza o las dictaduras, y hay que dar testimonio de su realidad.

El fotógrafo Arthur Ollman afirmó que los fotoperiodistas del New York Times consiguen ganarse la confianza de estas personas, a las que no es nada fácil acceder, porque precisamente “han logrado sobrevivir por no haberse fiado de nadie”. El fotógrafo logra que “se abran a la cámara” porque el sufrimiento debe se contado y para él es un “privilegio” trabajar con gente que “está ahí fuera haciendo fotos en sitios donde nosotros pagaríamos por no estar”.

De las paredes de las galerías y las paredes de La Cárcel de Segovia cuelga la obra de cinco prestigiosos fotoperiodistas del diario norteamericano. El australiano Daniel Berehulak, que cuenta con dos premios Pullizter, con su colección ‘Nos están matando como animales”, muestra los asesinatos extrajudiciales “en la lucha oscura contra el narcotráfico en Filipinas”. Ollman remarcó que son “gente tan pobre que al gobierno filipino le da igual que “se los hayan cargado por error” y en realidad no tuvieran vínculos con el narcotráfico.

El chileno Tomas Munita, bajo el título ‘Cuba, al filo del cambio’, hace “un completo documental sobre el proceso de cambio en Cuba”, que se inició con la muerte de Fidel Castro. Por su parte, la fotoperiodista iraní Neswha Tavakolian, que reside en Teheran, muestra “una serie muy personal en interiores y casas.” A las personas les rodeas cierta oscuridad y la poca luz que entra en las instantáneas “nace de ellos, de los pensamientos que comparte con la fotógrafa” y que se muestran en los pies de foto.

El irlandés Ivon Prickect muestra, en ‘El final del califato”, los efectos de la guerra y el conflicto bélico en Mosúl. Según explicó Arthur Ollman no sólo son fotos de guerra sino de todo lo que “rodea una guerra” porque para las personas inmersas en un territorio en conflicto lo que necesitan es que alguien sea testigo de lo que está pasando y “tenemos la obligación de mostrar el sufrimiento”.

La fotoperiodista Meridith Kohut es la única estadounidense del grupo que expone en Segovia. Lleva muchos años viviendo en Cacaras donde ha creado una red de confianza y ayudantes para poder “hacer su trabajo” y mostrar “aspectos de la vida cotidiana” como la inseguridad, las peleas, las protestas, la falta de alimentos y de fármacos en hospitales y centros psiquiátricos. Ollman resaltó que Kohut tiene “una enorme calidad artística y humanidad” y sus fotografías son como obras de arte de la Europa del siglo XVI.

El impulso Trump

El comisario de ‘Hands Truth’ expuso que la prensa lleva una década enfrentándose a años muy difíciles y cada vez son menos los periódicos que envían a sus corresponsales por el mundo. Para el New York Times es algo fundamental “apoyar a sus reporteros y fotoperiodistas con tiempo, dinero y libertad” para hacer sus trabajo porque el fotoperiodismo significa “ser testigos” y debe funcionar como “una carrera de relevos para pasar al siguiente”, para compartir la información.

Arthur Ollman también se refirió al fenómeno ‘Impulso Trump’ con el que tanto el periódico neoyorquino como The Washington Post están viendo crecer su número de suscriptores, tanto a nivel nacional como internacional, al haberse convertido en fuentes fiables para informarse de lo que está pasando en Estados Unidos, “fuentes que son atacadas por Trump” y “la gente lo que busca es la verdad”.

Proyecto internacional

La exposición ‘Hands Truths’ llega a Segovia de la mano de PhotoEspaña y la Fundación para la Exhibición de Fotografía. La Cárcel-Centro de Creación es la primera parada de un periplo internacional que llevará esta muestra de fotografía contemporánea y temática a otras ciudades europeas como Edimburgo, Londres o París, y del continente asiático como Kioto o Tokyo.

La alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, recordó que por tercera vez la ciudad del Acueducto es sede de PhotoEspaña, acogiendo 60 instantáneas de “fotoreporteros de gran prestigio” que “pellizcan las conciencias con valentía, criterio artístico y un periodismo comprometido con el mundo que les ha tocado vivir” y dar testimonio de las durísimas realidades que pasan “en los rincones del planeta”

En la misma línea, el presidente de PhotoEspaña, Alberto Arnau, remarcó que esta muestra es “un compromiso con el fotoperiodismo” y con las miradas “que nos interesan”, porque además de la faceta artística de la Fotografía tambien hay que dar testimonio. “Las 60 imágenes expuestas son extraordinarias” y un reflejo del “papel vital que la fotografía” tiene en la evolución de la historia y de la la democracia.