Segovia ha entregado al director de la Fundación María Zambrano, José Luis Mora, el cuadro que acredita el nombramiento oficial de la filósofa y ensayista como Hija Adoptiva y Predilecta de la ciudad. Esta distinción del consistorio segoviano sólo se había entregado en 1985 a la figura del poeta Antonio Machado.

La escritora María Zambrano, que falleció en Madrid en 1991, pasó en la ciudad de Segovia su niñez y adolescencia, cuando su padre, Blas Zambrano, fue trasladado a la Escuela Normal de Maestros, como profesor de Gramática Castellana. María Zambrano estuvo en Segovia entre los años 1909 y 1924. “Vino muy niña con seis años y se fue ya para hacer el doctorado en Madrid”, explicó José Luis Mora.

También recordó que María tuvo la ocasión de escuchar a los grandes pensadores que venían a la Universidad Popular de Segovia. “Estos intelectuales segovianos tenían buenas relaciones con los miembros de la Residencia de Estudiantes y de la Institución Libre de Enseñanza que venían a dar conferencias”, resumió Mora.

En Segovia, María Zambrano fraguó su aprendizaje ético, social y político, que la propia autora resumió con la frase, “Segovia, lugar de la palabra”. Un vínculo que la marcó durante toda su vida y sus años de exilio en países como Cuba, Puerto Rico, Italia y Suiza, recordaba a Segovia como su “ciudad ausente”.

La corporación municipal por unanimidad aprobó en la sesión de Pleno de abril nombrar a María Zambrano Hija Predilecta y Adoptiva de Segovia, “como reconocimiento de la sociedad segoviana a la figura más importante del pensamiento español del siglo XX”. Se recordó que fue una adelantada a su tiempo en el papel transformador de la mujer, y por la “profunda huella que dejó en sus relatos” con alusiones a Segovia.

La alcaldesa de la ciudad, Clara Luquero, afirmó que “la extraordinaria pensadora llevó a Segovia como se lleva un talismán protector”. También recordó que fue una de las pocas jóvenes de su época en ir a la universidad. José Luis Mora afirmó que los textos que María Zambrano escribió sobre esta ciudad, “son bellísimos”, poniendo como ejemplo la frase, “no cae la luz sobre Segovia sino que Segovia se alza sobre su propio cielo”.

La Fundación ‘María Zambrano’, la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce y los ayuntamientos de Segovia y Vélez Málaga trabajan de forma conjunta para unir la ciudad natal de la filósofa y la ciudad donde residió durante 16 años. Para el próximo otoño, están preparando una jornada para difundir los valores de estas dos localidades.

La fundación también quiere reeditar textos que Blas Zambrano escribió en Segovia y notas que guardan de su madre, “durante su etapa como directora del colegio de Santa Eulalia”, explicó José Luis Mora. Además de implicarse en los actos del centenario de la Universidad Popular de Segovia que se cumple en 2019.

Foto: Diego de Miguel / ICAL