La doctora en Ciencias de la Información, Esther Maganto, ha sacado a la luz el libro “Los danzantes de enagüillas en la provincia de Segovia. Mapa geográfico-festivo a comienzos del siglo XXI”. Una publicación que explica las razones por las que en la actualidad solo quedan siete pueblos en Segovia con danzantes con enaguas, cuando su número se acercó a los cuarenta en el siglo pasado. De este modo, Maganto culmina su trabajo investigador becado por el Instituto de la Cultura Tradicional Manuel González Herrero

Únicamente siete pueblos de la provincia conservan en la actualidad la tradición de los danzantes de enagüillas frente los alrededor de cuarenta que la tenían en el siglo XX, según desvela la investigadora. Esther Maganto trabaja en el ámbito de la cultura tradicional y es experta en indumentaria tradicional segoviana cuenta con un blog desde hace cuatro años sobre la misma (indumentariatradicionalsegoviana.wordpress.com).

El libro sobre los danzantes de enagüillas se divide en dos partes: una más general sobre la historia de las danzas de palos desde el siglo XIV hasta el momento actual, para hacer el seguimiento del origen del enaguado masculino ritual; y otra, segunda parte, que aborda específicamente un área geográfica de la provincia de Segovia que une a la tierra de Sepúlveda con dos localidades: San Pedro de Gaíllos y Castroserna de Abajo, y cinco de la Tierra de Pedraza: Arcones, Orejana, Gallegos de la Sierra, Valleruela de Pedraza y Torre Val de San Pedro.

En este estudio del enaguado se hace un recorrido por la historia de la presencia de esta prenda en las danzas de Europa para confirmar un origen cortesano y de ámbito popular después.

Biografía

Maganto, de 43 años, realizó su tesis entre 1997 y 2004 sobre la genealogía de la indumentaria tradicional, es decir, un análisis socio histórico desde el XVI hasta la primeras décadas del XX. “Como hice ese trabajo tan amplio sobre indumentaria, pero desde un punto de vista desconocido, porque era social, tuve acceso a mucha información y vi que había muchos aspectos no tratados como el de las enaguas de los danzantes, que están presentes en el corpus de toda España desde el siglo XVI, a partir del reinado de Carlos V”, explica la que también ha sido docente universitaria en el ámbito de la Comunicación y en la actualidad profesora en la Universidad de la Experiencia con temáticas de cultura tradicional.

Autora de numerosos artículos, colaboró con el Instituto de la Cultura Tradicional en la exposición “El mundo por montera” que pudo verse en el Torreón de Lozoya. Impartió entonces dos conferencias sobre indumentaria de los danzantes y sobre la montera segoviana, mientras cedía diversas prendas para la muestra.

“Los danzantes de enagüillas” es el segundo libro que publica Esther Maganto, tras el que le editó Caja Segovia en 2000 sobre la Indumentaria Tradicional Segoviana.