La arqueóloga Clara Martín explicó hoy que, tal y como estaba previsto y autorizado por la Junta de Castilla y León, en las obras de remodelación de San Juan apareció el cubo de planta cuadrada sobre la que asentaba la antigua puerta de la muralla medieval que fue derribada por completo hace 130 años. Martín afirmó que al ser el principal acceso a la ciudad, la calle de San Juan, sufrió varias fases de ampliación y ensanche. Todos los restos serán documentados y señalizados en el pavimento.

La arqueóloga segoviana aseguró que este cubo cuadrado es similar a otros que están por el resto de la muralla medieval de Segovia. Martín aseguró que no hubo grandes sorpresas porque tenían documentado en un grabado de José María Avrial Flores, de 1843, en el que “se veía el cubo y a qué altura de la calle estaba”. Lo que no tenían seguro, dijo Clara Martín, es si iban a quedar restos de la puerta medieval pero no los encontraron porque “ha tenido tantas reformas que no han aparecido, sólo el cubo que servía de soporte a la puerta”.

Clara Martín argumentó que la calle San Juan tiene al menos documentadas tres fases de ampliación y ensanche. La primera posiblemente corresponda con el siglo XV, la segunda en el siglo XVIII, y la tercera y última, a cargo del arquitecto Joaquín de Odriozola, en el que se tiró por completo la puerta que se había reconstruido en 1705, porque estaba documentado su estado ruinoso en el siglo anterior. “Derriba por completo la puerta”, explicó la arqueóloga, y “ensancha la calle hasta la línea del petril actual que conserva todo el trazado actual”.

Clara Martín y la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, expusieron que estas “antiguas calles y sucesión de alineaciones” van a quedar señalizados en el pavimento de la calle San Juan tras un renovación integral, al igual que “el trazado del cubo” para que segovianos y visitantes puedan tener una idea cómo ha ido cambiando el principal acceso al recinto amurallado de la ciudad.

La arqueóloga comentó que no esperan nuevos hallazgos o sorpresas en esta vía porque todo está muy documentado, con los planos de los proyectos de ensanche. El proyecto realizado por Odriozola incluyó hasta la mitad de la cuesta de San Juan, que enlazaba con la Cuesta de Santa Lucía. Posteriormente, en los años 50 y 60 del siglo XX, se derriban las casas del lateral izquierdo, en sentido bajada, para conducir la cuesta de Santa Lucía hacia la plaza del Azoguejo.

Clara Martín argumentó que el seguimiento arqueológico continuará en todas las fases del proyecto integral de renovación de la calle San Juan y San Agustín, porque en la plaza de Conde Cheste, estaba situada la antigua iglesia de San Pablo y no descartan que pueda aparecer algunos resto o vestigio de este antiguo templo.

Sin retrasos

La alcaldesa de Segovia recordó que la obra en San Juan está evolucionando de acuerdo con lo planificado y no tiene por qué sufrir ningún retraso derivado de la aparición de estos restos arqueológicos que ya estaban previsto. Luquero quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a los segovianos que se han preocupado estos días, al ver en la obra, trabajar a los arqueólogos, y aseguró que las obras “evolucionan de acuerdo con la planificación habíamos determinado y acordado con la empresa adjudicataria”.

Por su parte, la concejala de Obras y Servicios, Paloma Maroto, explicó no se han quitado todo los adoquines, picado el hormigón y levantado la acera “de la derecha en sentido bajada”, por donde pasan mucho servicios de telefonía y alumbrado. Los trabajos siguen avanzando en la renovación de la red de abastecimiento y saneamiento. En cuanto tengan el visto bueno de los servicios arqueológicos y de la Junta, aseguró Marató, “cogeremos buen ritmo porque hemos estado como al 90 por ciento”.