La organización ecologista WWF exigió hoy a la Junta de Castilla y León que “cumpla su obligación” de garantizar la conservación de las especies autóctonas en el río Riaza (Segovia). Los ecologistas alertaron de la “alarmante situación” de la fauna local por la “alteración” del régimen natural de caudales del tramo medio del Riaza, debido a la “gestión que se realiza” de la presa de Linares.

La “presión que ejercen” las especies exóticas invasoras que “compiten” con las especies autóctonas o depredan sobre ellas también es considerado como un factor “importante” para los ecologistas. La contaminación “difusa” procedente de la agricultura o de las aguas urbanas de algunos municipios “vertidas directamente al río sin depuración” y la “pérdida y fragmentación” del bosque de ribera que en algunas zonas fue sustituido por cultivos o plantaciones “dificultan” además la supervivencia de los peces, apuntaron desde la asociación ecologista.

WWF llevó a cabo un muestreo de peces en distintos tramos del río Riaza, cerca de Montejo de la Vega (Segovia), en colaboración con la Universidad de Castilla La Mancha y una decena de voluntarios. El resultado desveló que el 58 por ciento de los ejemplares muestreados son de especies introducidas lo que, según los ecologistas, está provocando el “desplazamiento de las autóctonas”, como la lamprehuela, la bermejuela y la boga del Duero.

El río Riaza atraviesa el Parque Natural de las Hoces de Riaza, que forma parte de la red Natura 2000 y aunque la Junta “reconoce” -según WWF- que las especies piscícolas incluidas se encuentran en una situación “desfavorable”, hasta la fecha “no se han puesto en marcha” las medidas para la recuperación de sus poblaciones, ya que no existe una asignación de fondos para implementar el plan.

Foto: Hoces del Río Riaza/Ical