La banda de Coca, galardonada con el Premio Diputación Provincial en la modalidad de cultura, es la decana de Segovia, ha estado desde su fundación en 1917 indisolublemente ligada al pueblo, del que es tan representativa como su histórico castillo. La formación supera lo estrictamente musical al considerarse un colectivo muy arraigado e integrador en lo más profundo de la sociedad caucense. En la actualidad cuenta con 41 componentes y mantiene una Escuela Municipal de Música que ha supuesto el punto de inflexión renovador de la agrupación

A principios del siglo XX, la mayoría de los pueblos de Castilla estaba abonados a la música de la dulzaina y tamboril para amenizar sus actos festivos y populares. Salirse de esta costumbre era complicado cultural y económicamente. Pero en Coca el entusiasmo de Agustín Sierra, sacristán y organista del templo, logró embarcar a una docena de entusiastas jóvenes de la localidad en un ilusionante proyecto. Era el 24 de noviembre de 1917 y ahí nació la Banda de Música de Coca, según recoge un acta fundacional que todavía se conserva. Gracias a las aportaciones desinteresadas de varios industriales de la localidad compraron los primeros instrumentos. Unos meses más tarde ofrecieron ya la primera actuación en la localidad con motivo de la celebración del día del árbol. 

La creación de la Banda tuvo una enorme transcendencia no solo en la Villa, sino en toda la comarca, y no puede estudiarse como algo aislado. No es solamente una agrupación musical. Todo el mundo coincide en que es un colectivo muy arraigado e integrador en lo más profundo de la sociedad caucense. Así lo atestigua su actual director Asier Boval, ocho años ya al frente de la formación: “Es un grupo excepcional, por lo integrador, una verdadera seña de identidad”. Boval también está a cargo de la Escuela Municipal de Música, que actualmente cuenta con 75 alumnos “que para un pueblo de 2.000 habitantes es una cifra muy reseñable”.  La aparición del centro ha supuesto un punto de inflexión en la Banda, que ha servido para nutrirse de músicos y garantizar el relevogeneracional

La vertiente socio cultural e integradora de la Banda es uno de sus rasgos distintivos. “El pueblo siente la banda como algo propio. Es difícil encontrar alguna familia que no haya tenido algún componente en algún momento en la Banda de Música. Por eso es tan querida y tan seguida”. Atendiendo a esta reflexión, el director cree que premiando a la Banda se ha premiado en realidad al pueblo entero. “El premio ha sido acogido muy bien no solo entre el colectivo, sino por todos los vecinos y vecinas de Coca. Es un reconocimiento muy grato”. Una formación que también ha tenido un papel fundamental a la hora de educar musicalmente durante décadas a todos los habitantes de la comarca, quienes a lo largo de la vigencia del colectivo se han familiarizado con un repertorio de música muy característico. 

A lo largo de sus 100 años de historia las actuaciones han sido innumerables en prácticamente toda España, centrándose como es lógico en la propia localidad, por los compromisos adquiridos con el Ayuntamiento, que municipalizó la formación en 1921. Desde entonces sufraga la contratación del director y los fondos municipales soportan la Escuela de Música. Entre esa larga nómina de representaciones destacan la que compartieron escenario con el grupo Celtas Cortos, siendo la primera banda de música en actuar con el grupo vallisoletano, en la Plaza Mayor de la capital del Pisuerga, en 2007 con motivo de la reaparición del conjunto liderado por Jesús Cifuentes. Esa actuación desembocó posteriormente en un concierto completo, instrumentado para la Banda por el propio Asier Boval. Como también realizó los arreglos para unirse al Nuevo Mester en la actuación especial con motivo de la fiesta del Centenario de la Banda, en las pasadas navidades. 

La Banda de Coca cuenta en la actualidad con 41 componentes. La Escuela de Música ampara una banda joven de otros 20 componentes y un gran futuro por delante. Una plantilla muy joven que está dotando al colectivo de una nueva impronta y filosofía, como explica su director: “Tenemos que mantener lo tradicional, pero ya en los conciertos llevamos tiempo innovando, metiendo nuevos repertorios y haciendo apuestas importantes, como los conciertos de Celtas, el Mester, música de cinetenemos que seguir innovando para ser atractivos para le gente joven. Ellos son el futuro y tienen que sentirse a gusto tocando”, subraya el director, quien ve el porvenir de la Banda de Coca precisamente en la conjunción de mantener lo tradicional sin dejar de innovar.