La Audiencia de Segovia ha condenado a un año y nueve meses de cárcel a un ciudadano colombiano por un delito contra la salud pública. Los hechos se remontan a junio de 2013, cuando una comisión judicial y miembros de la Policía Nacional encontraron cocaína en el transcurso del lanzamiento de un inmueble, acordado en un proceso de ejecución hipotecaría del que el condenado era el inquilino.

Tras forzar la entrada al piso, los agentes de la Policía Nacional, que acompañaban a la comisión judicial y la apoderada de la entidad bancaria, encontraron en el salón una bolsa transparente que contenía casi 20 gramos de cocaína de una pureza cercana al 15 %. Asimismo se encontró una segunda bolsa con un peso de casi cinco gramos, que también contenía cocaína, cuya pureza no se pudo determinar.

En este registro, los agentes también intervinieron una báscula de precisión, una cuchilla de acero tipo espátula con restos de polvo blanco y un rollo de alambre de jardinería. Tanto los efectos como las sustancias eran propiedad del acusado, inquilino del piso, quien pretendía distribuir los mismos a terceras personas a cambio de dinero u otros bienes. Según consta en la propia sentencia, la droga incautada habría alcanzado en el mercado ilícito un valor aproximado de 711 euros.