El conocido como ‘Jardín del Rey’, situado en el extremo oeste de la Real Casa de la moneda (Segovia), fue inaugurado hoy con lo que queda completa la rehabilitación del complejo después de “varias décadas de esfuerzo” , según la alcaldesa Clara Luquero.

El Jardín, de aproximadamente 1.400 metros cuadrados, fue concebido en sus orígentes como un lugar de disfrute para el Rey Felipe II y cuenta con un Pabellón de pesca con balcón al río y un cenador. De estilo renacentista, el jardín al que se accede por una puerta de uso individual cuenta con palmeras del Himalaya, tilos, grosellas, membrillos o avellanos, entre otros.

La alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, que presidió la inauguración del espacio, destacó el acto como “un momento de satisfacción muy grande porque con esto concluímos todo lo que quedaba de la Casa de La Moneda”. “Han sido muchos años, más de dos décadas pero por fin está rehabilitada”, dijo.

El proyecto para su recuperación es independiente al del edificio. Pensado y diseñado en 2011 por los técnicos de las concejalías de Medio Ambiente y Patrimonio con la colaboración de especialistas en arqueología y palinología, botánica y jardines históricos, fue autorizado por la Comisión Territorial de Patrimonio Histórico de la Junta de Castilla y León.

Los tres primeros meses se emplearon en sacar enseres y materiales acumulados durante décadas, para después recuperar y mantener la traza original. Después comenzaron los trabajos en las instalaciones: saneamientos, riego, electricidad, el agua para las fuentes y las plantaciones en todo el espacio, 1.400 metros cuadrados.

El Jardín del Rey cuenta con tres fuentes, la de los Tres Caños situada donde estuvo el estanque con el que se regaba todo el jardín y la huerta; un fontín circular de granito en el centro del cenador y una pileta descubierta detrás de la palmera casi centenaria. A estas tres fuentes ornamentales se ha añadido una cuarta destinada al consumo humano.

Otra de las intervenciones destacadas es la rehabilitación del Pabellón de Pesca y de las pinturas murales del interior. Se trata de dibujos realizados para la visita de Isabel II a mediados del siglo XIX (1849). Es una decoración que reproduce frisos horizontales y columnas en las esquinas junto con distintos motivos como cestas de frutas y pájaros. También se ha cuidado especialmente la iluminación, eligiendo un diseño de luz rasante como en el conjunto de la Casa de Moneda.

En cuanto a los trabajos de jardinería se ha mantenido la idea de conservar el carácter originario del lugar. Con la única excepción de las palmeras del Himalaya, que fueron introducidas en el jardín cuando fue remozado en 1849, todas las especies elegidas son de origen europeo y habituales en los jardines del siglo XVI. Una treintena de especies diferentes conviven en el jardín, conformando hasta doce zonas o escenas distintas identificadas con un nombre como: pasillo de los tilos, la alfombra de fragaria, la sala de los bojes, la frutaleda o sala de las rosas damascenas.

Presupuesto de la obra 

La rehabilitación del espacio ha llevado varios años y que ha supuesto un coste cercano a los 180.000 euros, casi 100.000 menos de los previstos gracias al personal contratado a través de la subvención concedida por el Servicio Público de Empleo de Castilla y León dentro del programa de contratación temporal de trabajadores desempleados.

A partir de ahora y hasta el 30 de junio, segovianos y turistas podrán visitar el Jardín del Rey, en las jornadas de puertas abiertas establecidas por el Área de Turismo del Ayuntamiento de Segovia encargada de su conservación. Un complemento a la visita al Museo y al complejo de la antigua Ceca.

Foto: detalle de una zona del Jardín del Rey/Alberto Buenamente (Ical)